El Gobierno dará ayudas directas a la compra de coches eléctricos, diésel y gasolina

Se bonificará la compra de todo tipo de vehículos y también se ofrecerá ayudas a la industria. El Plan Moves se unirá al Plan de Demanda y el presupuesto conjunto se acercará a los 400 millones.

El Gobierno de Pedro Sánchez está ultimando los últimos detalles para presentar en el próximo Consejo de  Ministros su plan definitivo de apoyo al sector del automóvil, estratégico para el país (10% del PIB y el 15% de la recaudación fiscal) y uno de los más devastados por la crisis provocada por la pandemia del covid-19.

El plan reconoce varios frentes, y abarca desde el ámbito industrial hasta el comercial. Desde el sector están llevan muchos meses pidiendo un apoyo estructural y vital para recuperar el dinamismo, en un año que ya de por sí se presentaba complicado. La nueva normativa europea de emisiones de los 95 gramos que entra en plena vigencia en 2021, el reto de la electrificación y la caída de la demanda que se venía produciendo desde 2019 se presentaban como los principales escollos.

La hoja de ruta está trazada y según ha podido saber NeoMotor finalmente se elaborará un plan que dejará más o menos contentos a todos. La idea para reactivar el sector, que anunció hace un par de semanas el presidente del Gobierno, ofrecerá inversiones industriales de calado para modernizar la producción de vehículos, buscando ganar en competitividad y reducir la dependencia de terceros (como es el caso de China para la fabricación de baterías).

La actividad industrial se verá reforzada

En el plan también se contempla el impulso a la investigación y el desarrollo, ofreciendo estímulos económicos en créditos ICO para aumentar la liquidez y apostar por medidas en el tema laboral. También, cómo no, se trabaja en una ‘fiscalidad verde’, orientada a mejorar la eficiencia de la movilidad. También se apoyará a la creación de infraestructuras y a la paulatina introducción del hidrógeno.

Los incentivos a la compra de vehículos es un punto clave.  Con un mercado que registró el pasado mes de mayo una caída del 72,7% (viniendo de un descenso del 96,6% en abril), el sector necesita más que nunca un estímulo para los consumidores. La renovación del parque (cuya media de edad es de 12 años) es primordial y el Gobierno tiene ante sí la gran ocasión para conseguir, de una vez por todas, modernizar y mejorar la seguridad de los vehículos que circulan por España.

En busca de la Neutralidad Tecnológica

La asociación de fabricantes, Anfac, ya lleva tiempo trabajando con el Gobierno para adoptar las medidas necesarias en las que todos salgan beneficiados, pero el escollo que representa el tema medioambiental estuvo frenando unas semana decisión final. Desde la patronal del automóvil ya han pedido al Gobierno que se habilite un plan global con 400 millones de euros en subvenciones y no solo para vehículos de energías alternativas. La necesidad de reactivar el sector tras la crisis y renovar el parque han pesado más que las pugnas medioambientales más estrictas.

Las ayudas llegarán a diésel y gasolina.

Anfac presentó al ejecutivo un plan 2020-2040 el pasado 2 de marzo en el que reclamaba lo que ahora se hará de  forma acelerada y casi sin querer, motivado por el frenazo económico. Un plan de revitalización que busca «fomentar la renovación del parque con los nuevos vehículos de bajas y cero emisiones, con especial interés en los electrificados, mediante una fiscalidad favorable, ayudas a la compra, ayudas a la infraestructura de recarga, mejora de la legislación para el fomento de la infraestructura».

El Gobierno así lo hará y según confirma el propio secretario de Industria, Raül Blanco, se actuará “con un plan de ayuda directa a la demanda de neutralidad tecnológica”. Será para particulares y con ello se incluye a diésel y gasolina, además de los híbridos, de gas e híbridos enchufables que corrían el riesgo de quedarse fuera. También habrá una parte del plan en modo de ayudas a la fiscalidad pensado para las empresas, de manera que se rebaje el IVA para comprar vehículos.

Desde el sector saben “que se aprobará un plan que incluya algún tipo de incentivo a la compra de vehículos sea cual sea la tecnología, por lo que pensamos que incluirán también a los diésel y gasolina” El tema de la neutralidad tecnológica (una necesidad más que una petición), es muy importante. Las ayudas todavía no se han cuantificado pero se apunta que pueden estar entre 2.000 y 4.000 euros, como sucede en otros países europeos. El Gobierno destinará ayuda directa por valor de unos 300 millones de euros (según apunta La Tribuna de Automoción).

Un debate político

 La medida ha sido celebrada por el sector, aunque con la boca pequeña porque hasta que no se haga realidad en forma de decreto la experiencia les dice que las cosas pueden cambiar. Siguen pensando que no todos estarán de acuerdo en el Ejecutivo. Sobre todo tras escuchar y conocer el contenido anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética que el Gobierno presentó el pasado  19 de mayo. La idea que ha calado de ese plan de prohibir la venta de vehículos con motor de combustión con horizonte 2040 no ayuda mucho.

Está claro que esta ley deberá cabalgar junto al plan que el Gobierno desvelará a priori el próximo martes. El tema político e industrial pesa tanto o más que el ecológico, y desde los socios del Gobierno (Unidas Podemos) ya han advertido a los fabricantes que «si el Estado apoya al sector, los fabricantes deben adquirir un compromiso con el país», y añaden: “No puede ser que se den ayudas públicas a un sector y que las empresas deslocalicen las fábricas, echando a la calle a miles de personas”.

No solo habrá ayudas a los eléctricos.

Hace dos semanas el Gobierno debía aprobar la segunda entrega del Plan Moves, una iniciativa con una dotación presupuestaria de 65 millones de euros destinada a fomentar la movilidad sostenible en el sector y que debía suponer hasta 5.500 euros de ayuda para comprar un vehículo eléctrico. Solo eléctricos, quedando fuera los híbridos y los híbridos enchufables. El plan no se aprobó, aunque los fondos ya están adjudicados (los administra el IDEA), y finalmente el Moves se integrará dentro del  plan global.

Qué hacen en Europa

Italia, Alemania y Francia ya han puesto en marcha sus planes de apoyo al sector del automóvil. Algunos con ayudas directas, otros con créditos y algunos más en clave política obviando a diésel y gasolina.

 Italia: Apoyo a lo local y sí al motor de combustión

Las ayudas del gobierno al sector en Italia, monopolizado por la exFiat, se concretan en el aval de un solo préstamo a FCA (Fiat-Chrysler) de 6.500 millones de euros, que concederá el banco Intesa San Paolo por tres años. La sociedad pública Sace avalará el 80% del mismo y el gobierno, en un acuerdo transversal con la industria y los sindicatos, ha establecido las condiciones. En el terreno de los particulares está estudiando ofrecer 4.000 euros de ayudas a la compra de vehículos, incluyendo los de combustión (diésel y gasolina) para modelos Euro6 con achatarramiento de vehículo de 10 años o más. El paquete de 250 millones de euros estaría incluido en un plan de apoyo industrial que se aprobará en julio.

Alemania: Merkel no cede a la presión de los fabricantes

El plan público de 130.000 millones presentado la semana pasada por el gobierno federal alemán para impulsar la mayor economía de la UE tiene, obviamente, un parte dedicada a la industria automotriz. En un paquete coyuntural que combina el aumento del gasto público y los estímulos fiscales  – reducción de un impuesto indirecto como el IVA – para incentivar el consumo interno hasta finales de este año, destaca, sin embargo, una inesperada medida: el ejecutivo de Merkel ha decidido prescindir de una prima para los coches de motor de explosión (aunque les rebaja el IVA tres puntos); ese incentivo se limitará a los vehículos eléctricos. Berlín promete doblar la prima de 3.000 euros ya existente para vehículos de motor eléctrico; sumada a los 3.000 euros que ofrecen los fabricantes, un coche eléctrico que cueste menos de 40.000 euros podría verse rebajado hasta 9.000 euros.

Francia: Incentivos también para diésel y gasolina

Emmanuel Macron presentó hace dos semanas un plan ‘histórico’ con el que acude al rescate de un sector clave (supone el 16% del negocio industrial y nutre a 4.000 empresas) con la vista puesta en la transformación ecológica y la recuperación de la soberanía industrial francesa. Para ello prometió una aportación estatal de 8.000 millones de euros. Renault fue la primera que acudió a la llamada y ya ha firmado un crédito de 5.000 millones de euros, avalado por el estado. También busca incentivar la demanda y dará una ayuda de 7.000 euros para adquirir uno eléctrico. Los híbridos enchufables también  tendrán una prima de 2.000 euros. El plan no olvida a los motores de combustión con una ayuda de entre 3.000 y 5.000 euros para cambiar un coche diésel o gasolina antiguo por otro más limpio (valen diésel y gasolina), tanto nuevo como de ocasión.

También »  Nuevo Skoda Fabia Scout: dinámico y aventurero