Polestar 2: Toma de contacto exclusiva con el modelo eléctrico sueco

La marca sueca de altas prestaciones lanza una propuesta elegante, dinámica, con una potencia de 408 CV y una autonomía de más de 470 kilómetros. Objetivo: Tesla Model 3.

Xavier Pérez » 18 de octubre, 2020

La llegada de Geely hizo grande a Volvo, y de esa unión salieron dos nuevas marcas. Lynk&Co y Polestar. La primera lanzará un modelo este año en modo de suscripción, un SUV con pedigrí, mientras que los segundos toman la filosofía de Volvo para evolucionar hacia la electrificación total con modelos de altas prestaciones.

La última propuesta de Polestar es su modelo 2 (“nomenclatura simple, no hace alta complicarse la vida”, dicen desde Göteborg), una berlina de cinco puertas 100% eléctrica de ensueño, y como miembros del jurado del Car Of The Year la hemos podido probar en exclusiva en España.

Nuevo Polestar 2

El Polestar 2 evoluciona del primer modelo que la marca presentó en Shanghai en 2017, el Polestar 1, un vehículo de tres puertas de altas prestaciones y sistema de propulsión híbrido enchufable con 600 CV de potencia. En esta evolucion la marca abandona definitivamente los motores de combustión para caminar hacia la electrificación total. Con ello, el Polestar 2 ofrece dos motores eléctricos de 150 kW situados sobre los ejes que entregan una potencia de 408 CV (con un par de 600 Nm), acreditando una autonomía de entre 470 y 560 kilómetros según sea la conducción por carretera o por ciudad.

Desde Polestar no solo quieren ofrecer un modelo de altas prestaciones sino que buscan sumar en un mismo coche los detalles puros, el diseño, la imagen de una marca con progresión y, sobre todo, experiencia de conducción. Para ello aprovechan la experiencia de Volvo en muchos terrenos, especialmente el de los servicios intergrados a bordo (como una evolucion del Volvo on call) y renuncian a detalles supérfluos para introducir nuevos materiales reciclados. La sostenibilidad es más que una idea, es una responsabilidad que desde la firma sueca abordan con fuerza.

Nuevo Polestar 2.

Para plantar cara a los competidores que Polestar tiene en el punto de mira (el Model 3 de Tesla es el más claro), la marca ha necesitado e echar mano de la baza prestacional para colocar al Polestar 2 en una posición de ventaja. Se trata de un vehículo “con el que esperamos conseguir el volumen de mercado para seguir avanzando”, explican desde la marca.

Diseño simple y musculado

Está producido sobre la plataforma CMA del grupo Geely-Volvo y tiene apariencia de berlina ‘fastback’ ligeramente sobreelevada, asumiendo en cierto modo un aire como el que tienen los SUV compactos. La parte delantera destaca por un frontal en el que los faros con la firma lumínica en T (el conocido Martillo de Thor) le dan un aspecto inconfundible. Diseño limpio y con el capó ligeramente musculado. La zaga no es estridente, pero la firma de luz que cruza el coche de lado a lado y que forma una U con las ópticas traseras lo hacen muy especial.

Frontal del Polestar 2.

Mide 4,606 metros de largo, 1,859 metros de ancho y 1,479 metros de alto (aunque en la version Performance Pack su altura es de 1,473 metros). La distancia entre ejes es de 2,735 metros y en el interios puede viajar cómodamente cuatro personas (la quinta plaza en la posición central es algo justa). Al subirnos atrás hay que vigilar el acceso ya que las personas altas pueden tener problemas a la hora de colocar los pies. No obstante la altura al techo es correcta y se viaja bastante cómodo.

Las plazas delanteras son muy envolventes y en a versión más deportiva el diseño es ligeramente distinto con los cinturones y algunos elementos en amarillo dorado (el mismo color de las pinzas de freno Brembo). Dispone de dos maleteros, uno pequeño delante con 35 litros de capacidad, mientras que en la parte trasera ofrece 405 litros con doble fondo (con los respaldos abatidos llega a los 1.095 litros).

Digitalmente superior

Por dentro respira detalles finos y muy cuidados (al estilo Volvo). El salpicadero es espectacular y simple a la vez, con una gran pantalla vertical de 11,15 pulgadas que parece flotar sobre la consola. La palanca de cambio es muy original.

Interior del Polestar 2.

Dispone de un sistema tecnológicamente muy avanzado, con sistema Android (de momento no casan con Apple aunque el teléfono se puede conectar para responder llamadas) y las indicaciones por voz a través del ‘hey Google’ funcionan muy bien. Se puede ralizar cualquier función de entretenimiento y navegacion sin tener que despegar las manos del volante ni la vista de la carretera.

La propuesta mecánica está en manos de dos motores eléctricos que entregan 150 kW cada uno alimentados por una batería de 400V de iones de litio con una capacidad de 78 kWh. Entrega 408 CV de potencia y al volante es una delicia experimentar la ‘patada’ propia de los eléctricos. La velocidad máxima está limitada a 205 km/h y a aceleración de 0 a 100 km/h es de 4,7 segundos.

Trasera del Polestar 2.

Probamos la version Performance Pack y la normal, y a decir verdad merece la pena un poco más de inversión para sentir aún más la deportividad. Dinámicamente es muy estable, y con la versión deportiva aún lo es más gracias a los amortiguadores Ohlins Dual Flow Valve, ajustables, y a los frenos Brembo de 4 pistones. Llantas de 20 pulgadas (19 pulgadas para la versión standard). Un conjunto espectacular en carretera.

Acelerar y frenar con un pedal

Dispone de varios modos de conduccion destacando la tecnología One Pedal Drive, que permite manejar la aceleración y la frenada solo con el pedal del acelerador. El sistema ECU detecta y analiza las reacciones del conductor, gestionando el freno motor cuando se deja de acelerar. Se pueden elegir tres modos para la frenada regenerativa, pudiendo llegar a parar el coche totalmente sin haber pisado el pedal del freno. En los modos de conducción se puede usar el sistema de mayor recarga, que retiene más al vehículo pero que no le hace perder ni un ápice de sus elevadas prestaciones.

Frenos Brembo en el Performance Pack.

Para la recarga de la batería, el Polestar 2 puede hacerlo tanto en corriente alterna como contínua. Puede emplear un cargador doméstico (22 horas) y wallbox de hasta 11 kW (8 hora) o bien un cargador rápido de 150 kW (en cuyo caso se consigue el 80% de la carga desde cero en 40 minutos).

España debe esperar

El modelo ya rueda or Europa donde empezaron las entregas en agosto. Su precio de lanzamiento en Europa está por debajo de los 60.000 euros (en Alemania cuesta 57.900 euros) y, pese a que se empieza a comercializar en 10 mercados (Estados Unidos, China y siete países europeos), España todavía no entra en la rueda de Polestar. La marca espera ver la evolución de algunos aspectos como la red de infraestructuras de recarga, un elemento en el que nuestro país está aún en pañales. Se fabrica en  Luqiao (China) y se distribuye desde el puerto Belga de Zeebrugge.

De cara al próximo año, la marca tiene previsto lanzar una versión por debajo del modelo probado, con una batería más pequeña y algo menos equipado cuyo precio rondará los 40.000 euros.

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