‘The Beast’, la limusina Cadillac que Biden hereda de Trump

'The Beast' es una imponente limusina desarrollada por Cadillac para el presidente de los Estados Unidos como parte de un contrato por valor de 15,8 millones de dólares


Joe Biden ya es presidente de los Estados Unidos. Tras más de dos meses de incertidumbre, con el mandato de Donald Trump muriendo agónicamente mientras buscaba algún aliado que le siguiera la corriente del fraude electoral, Biden llega al despacho oval para tomar posesión del, según dicen, cargo más importante del planeta. Junto a esta responsabilidad, Biden hereda un país dividido y consumido por el Covid-19. Pero no todo es malo, el nuevo presidente de Estados Unidos también ha heredado ‘The Beast’, la enorme limusina Cadillac que ejerce de vehículo oficial del ‘Comandante en Jefe’.

The Beast‘ es una limusina de la marca Cadillac desarrollada especialmente para ser el vehículo oficial del presidente de Estados Unidos como parte de un contrato por valor de 15,8 millones de dólares firmado entre el ejecutivo norteamericano y General Motors. No se conocen detalles como la potencia o las especificaciones técnicas de la limusina, nunca desvelados por motivos de seguridad. Donald Trump llegó a alabar este vehículo durante su mandato y, según el servicio secreto de la Casa Blanca, ofrece tecnología y rendimiento de última generación para su misión de protección.

'The Beast', la limusina del presidente de los Estados Unidos | Foto: Agencias
‘The Beast’, la limusina del presidente de los Estados Unidos | Foto: Agencias

Joe Biden es un apasionado de los coches, sobre todo de los clásicos norteamericanos, por lo que seguramente disfrutará de los trayectos en su nueva limusina, que ya luce el número 46 en la matrícula, en referencia al número de presidente de Biden desde que se firmara la declaración de independencia y George Washington, uno de los padres fundadores del país, tomara el cargo por primera vez. Con una silueta larguísima y un aspecto tan sobrio y elegante como imponente, ‘The Beast‘ es una fortaleza rodante que se encargará de proteger y llevar al presidente Biden donde requiera. Eso sí, el precio a pagar es alto.

El presidente no puede conducir

Por los riegos que conlleva para la seguridad del presidente, el servicio secreto de los Estados Unidos no permite le permite a él, ni a otros altos cargos del Gobierno, como también será el caso de la vicepresidenta Kamala Harris, conducir en carretera abierta. Un gran punto flojo de la presidencia de los Estados Unidos que a Biden, por su condición de amante del asfalto, seguro le afectará. Ya en su etapa como vicepresidente de Barack Obama tuvo que cumplir esta norma y ahora, a sus 78 años, deberá guardar en su garaje su preciado Chevrolet Corvette C2 Stingray de 1967, su ojito derecho, y esperar a que deje el cargo.

Joe Biden al volante de su Corvette C2 Stingray | Foto: Twitter
Joe Biden al volante de su Corvette C2 Stingray | Foto: Twitter

El Corvette, con un motor L79 V8 de 350 CV de potencia y transmisión manual de cuatro relaciones, es solo uno de los vehículos que no podrá conducir Joe Biden. Al clásico norteamericano se suman otras joyas como un Playmouth Belvedere de 1956, un Jeep Wagoneer, un Chrysler 300D y un Mercedes-Benz 190 SL Roadster de los 50 con motor 1.9 de 105 CV. Asimismo, cuenta con un enorme SUV Ford Expedition, que también dejará guardado.

Ya en Florida, y con el veto al volante levantado, el presidente saliente Donald Trump podrá volver a disfrutar de coches como el Cadillac Escalade o el Mercedes SLR McLaren, algunas de las máquinas que esconde en sus propiedades. Durante su mandato, Trump vendió un Lamborghini Diablo de 1997 y subastó un Ferrari F430 de color Rosso Corsa por 270.000 dólares.

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