Prueba del BMW 330d Touring, la opción racional

El BMW 330d tiene cualidades para ser el incordio de los SUV en el mercado por su propuesta de elegancia, distinción, calidad y prestaciones


El dominio de los SUV en el mercado es un hecho. Solo los compactos consiguen mantener el liderato gracias a su versatilidad y a precios más asequibles. No obstante, los familiares se han visto muy damnificados frente a los SUV, la elección de la gran mayoría de clientes que busca combinar un diseño atractivo con el espacio y la seguridad que necesitan para sus familias. Sin embargo, nadie debería tachar a los familiares de su lista antes de tiempo. Vehículos como el BMW 330d Touring son la verdadera apuesta racional.

Es cierto que los SUV han evolucionado hasta convertirse en coches realmente atractivos, y si además cuentan con versiones deportivas ofrecen opciones para cualquier comprador. No obstante, el 330d Touring es una gran alternativa para aquellos que busquen comodidad, elegancia, distinción y mucho espacio. Su diseño frontal es idéntico a la versión cupé, con sus grupos ópticos led y la parrilla típica de BMW. En el perfil se notan las diferencias. Sin ser más largo que el cupé, su ancha batalla, de 2,8 metros, garantiza un espacio interior muy interesante. De hecho, es capaz de ofrecer asiento a dos adultos altos cómodamente. El maletero, de 500 litros, crece 20 respecto al cupé, ofrece espacio para todo.

Interior del BMW 330d Touring | Foto: Àlex Soler
Interior del BMW 330d Touring | Foto: Àlex Soler

En el interior, el conductor encontrará un ecosistema digitial avanzado e intuitivo, pudiendo personalizar el cuadro de instrumentos digital desde el volante y el sistema de infoentretenimiento de un modo muy sencillo desde su pantalla táctil o con el seguro sistema iDrive en la consola central. Como con el 540i, el sistema de control gestual deberá mejorar para poder aprovechar todo su potencial. Los asientos son muy cómodos y la accesibilidad es bastante buena pese a su altura. La posición de conducción es correcta y apta para jugar con su motor.

El horizonte es el límite

El 330d se aprovecha de un motor diésel de 3.0 litros y 265 CV para propulsarse, que manda sus 580 Nm de par a las ruedas traseras gracias a una transmisión automática de ocho relaciones. Tras un sonido grave y no demasiado atractivo se esconde un propulsor muy versátil, de aceleración muy contundente, recuperación más que correcta y capacidad de divertir. Permite la conducción deportiva, siendo elástico en la entrega de potencia para salir rápido de las curvas, pero es especialmente eficaz en conducción relajada, trabajando de forma eficiente, 6,8 litros a los 100, y silenciosa para ofrecer el mayor confort posible.

Motor diésel de seis cilindros, 3.0 litros y doble turbo | Foto: Àlex Soler
Motor diésel de seis cilindros, 3.0 litros y doble turbo | Foto: Àlex Soler

Sus suspensiones lo filtran todo, pero serán capaces de mantenerse bastante firmes a la hora de conducir con alegría. Todo, con una buena insonorización del habitáculo y un sistema de sonido Harman Kardon imprescindible para los amantes de la música. En conclusión, es el vehículo perfecto para los que busquen un vehículo cómodo y divertido para toda la familia. Todo, por 57.350 euros.

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