Cinco superdeportivos eléctricos de más de 1.000 CV

La electrificación permite un nuevo concepto de deportividad gracias al par instantáneo, dando como resultado cifras de aceleración inéditas.

Seamos honestos. A todos nos gusta el profundo ronquido de un motor V8, el grito de un V12 atmosférico o la violencia en el escape al reducir. Este es quizá uno de los argumentos más esgrimidos por los que consideran que un coche eléctrico no puede transmitir las sensaciones de un equivalente de gasolina. Si bien es cierto que hay mucho de mecánico en ello, los superdeportivos eléctricos tienen argumentos de sobra para convencer a los escépticos.

La electrificación no hace ruido, pero ha aportado sensaciones inéditas a la conducción a partir de aceleraciones extremas, potencias inéditas cercanas a los 2.000 CV y un dinamismo destacable gracias al componente clave de los eléctricos: la batería. Si bien es cierto que su peso es superior, su centro de gravedad es todavía más bajo que en un coche de gasolina y el exceso en la báscula lo compensa la potencia desmedida de algunas propuestas. Tampoco la autonomía es un problema en este caso, ya que iguala, cuando no supera, la de sus equivalentes de gasolina, propulsados habitualmente por motores enormes que requieren de un consumo elevado para funcionar.

En el mundo de los superdeportivos tradicionales, la cumbre seguramente la marca el Bugatti Chiron, con 1.500 CV de potencia a partir de un motor de 16 cilindros y cuatro turbos. Cuatro de los cinco superdeporitvos eléctricos que protagonizan estas páginas superan sobradamente esa cifra. Estos son los coches más deseados por los que ya han dado el salto a la electrificación. Cinco vehículos que combinan todo lo bueno de la deportividad tal y como la conocemos hasta ahora, excepto el sonido del motor, con los puntos a favor de la electrificación. Coches digitalizados y avanzados que no reniegan de la tecnología, sino que la usan a su favor para ser todavía más radicales. Vehículos que marcan récords en cuanto a la aceleración 0 a 100 se refiere. Todo, si dejamos al margen los debates sobre cómo se produce la energía, con motorizaciones cero emisiones que no generan ni un gramo de CO2 mientras se alcanza su velocidad máxima. Son los superdeportivos del futuro y también del presente de la automoción.

Hispano Suiza Carmen

Hispano-Suiza fue una de las marcas más exclusivas en los albores de la industria del automóvil, hasta que a finales de la década de los 30 dejara de producir vehículos. Con la electrificación, la mítica compañía catalana decidió volver con un coche que hace honor a su historia por lo exclusivo que es y por su diseño, inspirado en uno de sus modelos míticos, el Dubonnet Xenia de 1938. Solo 19 unidades están a la venta desde que se presentara en 2019, a razón de 1,5 millones de euros, montante que puede subir durante el proceso de personalización. De hecho, según la marca, el programa de personalización ‘Unique Tailormade Program’, ofrece un abanico de componentes opcionales tan amplio, tanto para la carrocería como para el interior, que el comprador dispone de hasta 1.904 combinaciones diferentes. Su diseño es su rasgo identificativo, cabalgando entre lo clásico y lo futurista con elementos tan llamativos como el eje trasero cubierto en algunas versiones. Mecánicamente ofrece 1.019 CV de potencia, 1.119 en su versión Boulogne, a través de dos motores eléctricos, uno en cada eje, alimentados por una batería de 80 kWh de capacidad, aunque cuenta con espacio para ampliar esa cifra. Acelera de 0 a 100 km/h en apenas tres segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. Desarrollado junto a QEV Technologies, el Carmen ofrece una autonomía de 400 kilómetros.

Nio EP9

El Nio EP9 fue uno de los primeros en llegar y se ha convertido en uno de los referentes del sector a la hora de crear deportivos eléctricos. Este vehículo biplaza del fabricante chino Nio dispone de cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda para disponer de tracción total, que le otorgan 1.360 CV de potencia y 1.480 Nm de par máximo. Es capaz de acelerar de 0 a 100 en solo 2,7 segundos y de alcanzar los 313 km/h. El EP9 es famoso por plantarle cara a los mejores en el ‘Infierno Verde’, el circuito de Nürburgring Nordschleife, donde durante un tiempo ostentó el récord de un vehículo de producción al completar sus poco más de 20 kilómetros en seis minutos y 45 segundos. Es todavía el coche eléctrico de producción más rápido del ‘ring’, solo superado por el ID. R de Volkswagen, un coche especialmente diseñado para competir. Sin duda, el EP9 hace honor a su nombre, que significa ‘Electric Performance’ -rendimiento eléctrico-. Pesa 1.735 kilos y su batería, de 90 kWh de capacidad, declara una autonomía de 427 kilómetros. Su diseño aerodinámico genera más del doble de carga que un Fórmula 1.

Pininfarina Battista

El nombre Pininfarina es muy popular entre los fans del motor. El popular carrocero italiano, ahora bajo el mando del grupo indio Mahindra & Mahindra, ha creado algunos de los diseños más icónicos de la historia para marcas como Ferrari, Maserati, Jaguar o Alfa Romeo, entre otros. Tras perder más de la mitad de sus trabajadores por culpa de la crisis global de 2008, la compañía volvió a la carga con un superdeportivo propio que fue presentado en 2019 en forma de prototipo. Presentada su versión final en 2021, el Battista, que toma su nombre del fundador de la compañía, Giovani Battista Farina, es un superdeportivo de dos plazas que destaca principalmente, además de por sus prestaciones, por su diseño. Como todo buen coche italiano, es muy atractivo, pero muchos de sus elementos estéticos, como el conducto del capó, son funcionales, en este caso es un sistema procedente de la Fórmula 1 para canalizar el flujo del aire. Puesto a punto junto al expiloto de F1 Nick Heidfeld, este coche entrega 1.927 CV de potencia y 2.300 Nm de par máximo a partir de cuatro motores eléctricos alimentados por una vatería de 120 kWh para 500 kilómetros de autonomía. El Battista acelera de 0 a 100 en menos de dos segundos y apenas precisa de 12 para superar los 300 km/h. Su velocidad máxima es de 350 km/h. Cada una de sus 150 unidades cuestan 1,98 millones de euros.

Lotus Evija

El Evija es la propuesta de la británica Lotus para posicionarse en lo más alto de la deportividad eléctrica. Sus cifras respaldan este objetivo, con cuatro motores eléctricos de 500 CV para un total de 2.000 CV y 1.700 Nm de par máximo. Necesita poco menos de tres segundos para colocar la aguja sobre los 100 km/h y solo nueve para alcanzar los 300 km/h. Su velocidad máxima es de 320 km/h. Tiene la batería más pequeña del conjunto, con 70 kWh de capacidad, aunque su alcance supera los 400 kilómetros según el protocolo WLTP. Lotus ha equipado a este superdeportivo biplaza con varios modos de conducción que adaptan su entrega de potencia y dinamismo a lo que necesita el conductor. Solo en uno, el ‘Track’, libera su máxima potencia, mientras que el ‘Range’, busca alargar al máximo la autonomía reduciendo la potencia hasta los 1.000 CV y su par motor hasta los 800 Nm apagando los dos motores delanteros. Otra de sus particularidades es su sonido, porque Lotus ha querido homenajear su tradición competitiva equipándolo con el sonido del clásico Type 49, aunque editado y adaptado a sus características. Su interior es también el más sencillo, dejando notar que su enfoque es claramente deportivo, aunque es un coche homologado para circular por carretera. El precio de sus 130 unidades, ya vendidas, fue, opcionales a parte, de 1,7 millones de euros.

Rimac Nevera

El Nevera, de la marca croata Rimac, los nuevos dueños de la prestigiosa firma Bugatti, es el primero de sus vehículos. Fruto del prototipo Concept_Two, presentado en Ginebra de 2018, este vehículo supone el siguiente nivel en cuanto a rendimiento con cifras que incluso dan miedo. El Nevera, presentado en su versión de producción en julio de 2021, es un cupé biplaza de 4,75 metros de largo que toma su nombre de un tipo de tormento eléctrica muy violenta. Rimac apuesta por ofrecer la máxima deportividad, que alcanza gracias a sus 1.940 CV de potencia y 2.300 Nm de par máximo, y un vehículo tan lujoso como algunos de sus rivales de gasolina con un interior digitalizado y con una selección de materiales muy cuidada. En cuanto a sus argumentos, es capaz de acelerar de 0a 100 km/h en 1,97 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 412 km/h. Su autonomía supera los 550 kilómetros gracias a su batería de 120 kWh. Solo se harán 150 unidades.

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