65 años del DS “Tiburón”, el coche que transformó la historia del automóvil

El DS supuso la llegada de una nueva era al mundo del automóvil, tanto por su diseño como por sus innovaciones técnicas pensadas para llevar el confort, las prestaciones y la seguridad a un nuevo nivel

Claudia Rubio » 8 de abril, 2020

Ya han pasado 65 años desde el lanzamiento del DS, conocido como “Tiburón”, un vehículo que marcó un antes y un después en la historia del automóvil. Este increíble modelo que durante el mismo día de su presentación en el Salón de París de 1955 recibió 12.000 pedidos y que la prensa especializada elogió durante años por su diseño audaz y su comportamiento en carretera, sigue siendo hoy en día uno de los iconos del automóvil francés del siglo XX, puesto que es sinónimo de glamour, lujo, diseño e innovación. Asimismo, ha sido el vehículo favorito de importantes políticos, magnates, estrellas de cine y otras personalidades.

El DS fue fruto de la creatividad del ingeniero André Lefèvre y el diseñador y escultor Flaminio Bertoni, un tándem que fue clave en modelos míticos desde los años 30. Ambos supieron fusionar a la perfección la tecnología con la estética para crear una armonía perfecta en la que la línea y las formas eran un reflejo de las soluciones técnicas y de la obsesión por la aerodinámica y el confort. De este modo, lograron conjugar funcionalidad con un diseño único y realmente atractivo.

El diseño exterior del “Tiburón” continúa siendo único, mientras que el interior destaca por el cuidado por los detalles y por su aire distintivo. El salpicadero y el cuadro de instrumentos siguen siendo una auténtica obra de arte y un referente en ergonomía, puesto que el conductor puede acceder a todos los mandos del vehículo sin tener que soltar en ningún momento el volante. Además, las formas del techo, los montantes del parabrisas y las ventanillas sin marco fueron diseñadas con tal de aumentar al máximo la luminosidad del habitáculo.

El DS "Tiburón"
El mítico DS “Tiburón” | Foto: DS Automobiles

Aunque su diseño es muy atractivo, lo que realmente sorprendió durante su presentación al gran público fue la omnipresencia de la tecnología. Los elementos más destacados de este coche de leyenda fueron la suspensión, la dirección y los frenos. En cuanto a la suspensión hidroneumática, sustituía los tradicionales muelles de amortiguación por esferas, cuya parte superior contenía nitrógeno y aseguraba la flexibilidad de la suspensión, teniendo en cuenta los movimientos de las ruedas provocados por las irregularidades del terreno. Gracias a esto, el DS tuvo una ventaja considerable sobre sus competidores de la época, al ofrecer un comportamiento en carretera y un confort sobresalientes.

Por otro lado, los frenos de disco, que anteriormente sólo se habían visto en las 24 Horas de Le Mans, se incorporaron de serie en los frenos delanteros del DS, que ligados a la dirección asistida hidráulica de alta presión, le daban al vehículo un gran confort de uso y una excelente potencia de deceleración. Habría que esperar hasta los años 60 para ver los frenos de disco en el resto de vehículos del mercado.

Por último, otra de las grandes innovaciones del DS fue la caja de cambios hidráulica, que accionada por una pequeña palanca ubicada en la parte superior de la columna de dirección, permitía pasar las cuatro velocidades y la marcha atrás con movimientos muy cortos, además de poner en marcha el motor. La desaparición del pedal de embrague ofreció un confort de conducción nunca visto.

Actualmente, DS Automobiles recoge el testigo de este increíble vehículo llevando a sus nuevos modelos el diseño radical, el confort, el cuidado por los detalles y la pasión por las tecnologías más innovadoras que dieron forma al “Tiburón” de 1955.

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