Mach-E GT, un Mustang purasangre

Por su potencia, pero sobre todo por su dinamismo, el Mach-E GT eléctrico puede considerarse un auténtico Mustang

Hubo quien al lanzar el Mustang Mach-E criticó que un modelo eléctrico y con carrocería crossover jamás podría pertenecer a la familia del ‘pony’. Pero ahora con la versión GT ya no hay excusas. Lo que se espera de un Mustang son sensaciones, y las que se experimentan a bordo del Mach-E GT son sencillamente extremas.

Este Mustang no ruge, no tiene un gran motor bajo su capó y no huele a gasolina -para eso ya está el Mach 1– pero os aseguramos que es capaz de ir tanto o más rápido que el resto de miembros de la familia. En la toma de contacto que hemos tenido con este modelo en carreteas croatas nos ha dejado sin aliento. Acelera como un auténtico obús, tiene una frenada brutal, y es mucho más ágil en curva de lo esperado pese a sus más de 2,3 toneladas. Si la autenticidad de un Mustang se midiese por el tamaño de la sonrisa en tu cara al bajarte del coche, éste estaría entre los icónicos de la marca.

Unidades de prueba del Ford Mustang Mach-E GT en la presentación
Unidades de prueba del Ford Mustang Mach-E GT en la presentación

El Mustang Mach-E GT ofrece todo este potencial a través de dos motores, uno por eje, por lo que cuenta de serie con tracción a las cuatro ruedas. Ambos propulsores logran una potencia combinada de 487 CV, y nada menos que 860 Nm de par motor, lo que supone un 15% más de lo que ofrece el modelo más deportivo de Ford, el icónico y extremo GT. Con esta potencia y par, el SUV eléctrico es capaz de pasar de cero a cien en tan sólo 3,7 segundos -el Mach 1 lo hace en 4,4 segundos-.

Pero al igual que un gran poder conlleva una gran responsabilidad, una gran aceleración debe ir asociada a una igual capacidad de frenada. Por eso, este modelo cuenta en su equipamientio de serie con un equipo de frenos Brembo, con unos enormes discos ventilados de 385 mm y pinzas de cuatro pistones.

LLantas de 20 pulgadas y pinzas de freno Brembo en rojo en el Ford Mustang Mach-E GT
LLantas de 20 pulgadas y pinzas de freno Brembo en rojo en el Ford Mustang Mach-E GT

Otro elemento indispensable para poder exprimir al máximo el potencial del Mach-E GT con total seguridad son los neumáticos. En este caso Ford ha trabajado con Pirelli para desarrollar un compuesto específico para la potencia y el par que es capaz de desarrollar este modelo. Se trata de unas gomas de 245/45 R20 y un dibujo de la banda de rodadura a medida, que se montan sobre unas llantas de aleación de 20 pulgadas.

Estas ruedas ya aseguran un buen agarre sobre el asfalto, pero para mantener en todo momento el contacto con el suelo y a la vez mantener firme a la carrocería, el Mach-E GT disfruta de una suspensión adaptativa MagneRide especialmente calibrada para las carreteras europeas. Este sistema es capaz de controlar electrónicamente el fluido del interior del amortiguador para responder en tiempo real a las condiciones cambiantes de la carretera. La dureza también varía dependiendo del modo de conducción escogido.

Clásicos pilotos Mustang con las tres barras en el Mach-E GT
Clásicos pilotos Mustang con las tres barras en el Mach-E GT

También ayuda contar con distintos modos de conducción. Están prestablecidos los tres setups que ya conocíamos de los otros Mach-E: Whisper, para una conducción relajada y eficiente; Active, que enfatiza las prestaciones del vehículo para un comportamiento más dinámico. Untamed, que afina la dirección, mejora la respuesta del acelerador, endurece la suspensión, eleva la retención de la frenada regenerativa y enfatiza el sonido ficticio del motor, para sacar partido a las prestaciones de este coche. Pero en la versión GT se introduce el modo Untamed Plus, que da rienda suelta a la potencia de los dos motores, y reajusta los controles de tracción y estabilidad para limitar al máximo su intervención para multiplicar la diversión.

Diseño del Ford Mustang Mach-E GT

El aspecto del Mustang Mach-E GT transmite su potencial a simple vista. Y es que las mayores tomas de aire fontales, la parrilla 3D en color negro brillante, al igual que el techo y los espejos retrovisores, los faldones más voluminosos y cercanos al suelo, los pasos de rueda en color de la carrocería, y las imponentes llantas de 20’’ con diseño específico que albergan las pinzas Brembo en color rojo, logran crear un conjunto imponente y sumamente deportivo. Además, esta versión cuenta con dos colores exclusivos: Azul Grabber y Cyber Orange.

Los dos colores exclusivos del Ford Mustang Mach-E GT
Los dos colores exclusivos del Ford Mustang Mach-E GT

En el interior lo más llamativo son los asientos deportivos semi baquet Ford Performance, que logran recoger perfectamente el cuerpo, lo que se agradece especialmente cuando tomas curvas cerradas a gran velocidad. También se aprecian detalles como el logo GT en el reposabrazos central y los reposacabezas, o la tapicería específica para los paneles de las puertas.

Interior del Ford Mustang Mach-E GT
Interior del Ford Mustang Mach-E GT

Por lo que respecta al equipamiento, y teniendo en cuenta que es el modelo tope de gama, monta todo aquello que se ofrece en este eléctrico: sistema de sonido B&O de 10 altavoces y tecnología de portón trasero manos libres para facilitar el acceso al maletero trasero de 402 litros, control de crucero adaptativo inteligente con Stop & Go y centrado de carril, sistema de mantenimiento de carril con asistencia de punto ciego, asistente de aparcamiento activo y asistente de precolisión con frenado de emergencia automático. Y todos estos sistemas, más otros muchos que no podemos incluir al tratarse de una lista casi interminable, se manejan desde la gigantesca pantalla táctil Full HD de 15,5 pulgadas donde también se refleja el sistema de comunicación y entretenimiento SYNC de Ford, capaz de aprender de los comportamientos y gustos del conductor.

Primera prueba del Mustang Mach-E GT

El Mach-E GT es más de lo que nos esperábamos. Sus cifras avanzaban que era rápido, pero no imaginábamos que fuese tan dinámico. Al margen de la apabullante aceleración que más o menos intuíamos al ver que hacía el 0 a 100 en 3,7 segundos, lo que más nos sorprendió de este coche fue su capacidad de frenada. Es increíble como los Brembo son capaces de detener a este cohete de más de 2,3 toneladas. Pero en lo mejor de este modelo también encontramos su mayor hándicap. Y es que a no ser que lleves el modo de conducción más deportivo, la función One Pedal, o el cambio L, para gozar en los tres de una mayor retención en la frenada regenerativa, existe una ligera descompensación entre la frenada electrónica y la física. En los modos Whisper y Active el coche frena poco con la regeneración, pero cuando entran en acción los frenos Brembo existe un evidente refuerzo de la frenada, que hace que la maniobra sea claramente en dos etapas. En cambio, en el modo Untame y Untamed Plus, se fuerza al máximo la retención, con lo que cuando las pinzas comienzan a morder los discos no hay casi variación. Pero sea como sea, el Mach-E GT frena una barbaridad, lo que permite apurar al máximo las entradas a curva, y por tanto ir más rápido que en cualquiera de sus hermanos.

Trasera del Ford Mustang Mach-E GT
Trasera del Ford Mustang Mach-E GT

También nos gustó mucho la reactividad y precisión de la dirección, si bien podría ser algo más transmisiva. Y decimos esto porque el coche es sorprendentemente ágil y ofrece unos cambios de peso excelentes para tratarse de un modelo de tal tonelaje, lo que requiere una dirección muy informativa para poder sacar todo el rendimiento posible a este dinamismo. Sabemos que es hilar muy fino, pero es que el Mach-E GT eléctrico da tanto de sí que nos permite ser tan exigentes con él como lo seríamos con cualquier otro deportivo de combustión. En un coche con el que todo sucede tan deprisa, que cualquier elemento o aptitud que permita sentirte más seguro es crucial para poder exprimirlo al máximo.

Hasta 500 km de autonomía

Pese a todo este despliegue dinámico, el Mach-E GT no deja de ser un eficiente modelo eléctrico, que gracias a unas baterías de 88 kWh puede recorrer hasta 500 km con una sola carga, lo que es más que suficiente para el día a día, e incluso para afrontar con garantías un viaje de largo recorrido. En este último aspecto la carga rápida es crucial y el GT permite cargas de hasta 150 kW, para ganar 99 km de autonomía en aproximadamente 10 minutos, o cargar del 10% hasta el 80% de en aproximadamente 45 minutos. En realidad, la batería del Mach-E tiene una capacidad de 99 kWh, aunque ahora trabaje a 88 kWh, y en la presentación nos avanzaron que para primavera de 2022 la capacidad de la baría se ampliará a 91 kWh para ampliar su capacidad y autonomía.

Perfil del Ford Mustang Mach-E GT
Perfil del Ford Mustang Mach-E GT

Pese a todo lo bueno que hemos descrito de este coche, no sabemos si el que tenía pensado comprarse un Mustang Mach-E estará dispuesto a los 72.755 euros que cuesta esta versión GT, pero lo que sí sabemos es que si toma esta decisión no se va a arrepentir, ya que se lleva un auténtico deportivo, digno de pertenecer a la icónica familia Mustang.

“El dinamismo del Mach-E GT transmite nuevas sensaciones”

Nuestro compañero Xavier Pérez, responsable del área de motor en El Periódico y miembro del jurado de Car Of The Year (COTY), también quedó sorprendido con el dinamismo del Mustang Mach-E GT. “En una primera toma de contacto es un coche que ofrece unas sensaciones superiores de entrada a su hermano menor. No tanto en la primera aceleración sino en el dinamismo que transmite nuevas sensaciones. Traza con mayor precisión las curvas y no transmite una impresión de mucho peso (que lo tiene) respecto al modelo convencional. Es muy estable en el paso por curva y en el modo más deportivo ofrece una muy buena relación velocidad-seguridad-estabilidad”.

Ford Mustang Mach-E GT expuesto en la presentación
Ford Mustang Mach-E GT expuesto en la presentación

De igual modo, opina que “hay que acostumbrarse al tacto del freno (como en muchos eléctricos) pero frena mejor que el Mustang de menor rango… pero la sensación sigue siendo mejor en el Mach 1 de combustión. Me parece una dirección muy precisa, fácil de manejar incluso exigiendo cambios bruscos. Ahí la estabilidad juega un papel esencial. En el modo Whisper es más llano en líneas generales y en el modo active ya se muestra mucho más dinámico”.

“Por dentro nos permite trabajar en los modos de conducción de forma sencilla, aunque pasando por su gran pantalla de 15 pulgadas. Se echa de menos manejarlo desde el volante. Los asientos los he percibido más cómodos y recogen mucho mejor la zona lumbar. Ideal si le piensas exigir. Es de los mejores del segmento aunque sin llegar a los que ofrece un Audi e-tron GT, por ejemplo. Todo el sistema de infoentretenimiento es fácil de manejar, intuitivo. Se echa de menos un head-up display, como hay en la mayoría de sus competidores”, añade.

Finalmente, analiza las plazas traseras, “en las que siempre hay que sentarse. Hay espacio suficiente para viajar aunque las rodillas en la gente de altura quedan algo elevadas por la propia forma plana del piso (es lo que tiene la plataforma eléctrica) y en un desplazamiento largo puede resultar una posición incómoda”.

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