Prueba del Mini más potente de la historia, el Clubman John Cooper Works

Probamos el Mini más potente de la historia, la versión John Cooper Works del Clubman, con un motor de 306 CV y 450 Nm de par máximo

Àlex Soler » 5 de agosto, 2020

Mini es una de las marcas más reconocibles del mundo. Bajo un lenguaje de diseño que apenas a variado a lo largo de su historia, los vehículos que ofrece, el Mini tres o cinco puertas, el Clubman y el Countryman tienen un carácter único. De entre todos, al Clubman le toca representar el segmento de los compactos medios, con 4,26 metros de largo, y, como el resto, también dispone de una versión radical y deportiva John Cooper Works.

En este caso, tras la ligera actualización a la que fue sometido el Clubman, con añadidos como tecnología LED en los faros delanteros y traseros, estos últimos con la forma de la bandera británica, el Mini más grande de todos recibió también el motor más potente jamás montado por un Mini, un cuatro cilindros turbo de 2.0 litros y 306 CV.

Interior del Mini Clubman John Cooper Works | Foto: Àlex Soler
Interior del Mini Clubman John Cooper Works | Foto: Àlex Soler

Para adaptarse a su potente propulsor, el Clubman JCW presenta cambios notorios en su silueta, con un paragolpes más grande en el frontal, con entradas de aire más voluminosas, llantas de 18 pulgadas, frenos más grandes, un difusor trasero con dos salidas de escape, un alerón trasero y múltiples detalles en rojo o negro alrededor de todo el coche, como en la parrilla o en el lateral. A los amantes de Mini, este diseño les encantará, mientras que a sus detractores no les impresionará. Lo cierto es que luce agresivo y deja entrever que lo que esconde bajo el capó es algo excepcional.

El interior también se adapta, con asientos deportivos que ofrecen buena sujeción, un volante deportivo o una palanca de cambios exclusiva. Sigue el diseño habitual de los Mini basado en figuras circulares, con una pantalla de 6,5 pulgadas en el centro. En general la sensación es de calidad, aunque abundan los plásticos duros, incluso en las levas, que no difieren de versiones automáticas menos deportivas y costosas. La accesibilidad es bastante buena, su posición de conducción correcta y los asientos traseros cómodos y suficientemente espaciosos. Su maletero, de 360 litros, es algo escaso.

Deportividad británica

Su motor de 306 CV y 450 Nm de par máximo sorprende por su entrega de potencia, contundente desde regímenes muy bajos, lo que le permite, además de hacer el 0 a 100 en 4,9 segundos, recuperar velocidades de crucero muy rápido. Su transmisión automática de 8 relaciones trabaja con precisión para elegir siempre la velocidad adecuada según las demandas del conductor. La respuesta del acelerador es rápida, sobre todo en modo sport, y sus suspensiones se adaptarán a cada tipo de conducción, llegando a ser realmente cómodo en modo confort.

Motor del Clubman John Cooper Works | Foto: Àlex Soler
Motor del Clubman John Cooper Works | Foto: Àlex Soler

En ese sentido, es un deportivo con el que es fácil disfrutar. Es potente, contundente y ágil en curva, aunque se siente algo pesado en ocasiones. Su tracción total promete el máximo agarre y apenas hay subviraje. Su consumo oscila entre los 8,6 litros y los 12 litros a los 100 km y su precio, de 47.300 euros, quizá sea su mayor inconveniente.

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