El icónico Renault 4L cumple 60 años de historia

El Renault 4L fue un auténtico laboratorio de soluciones innovadoras que se ofreció al gran público de forma asequible

Renault celebra este año el 60 aniversario de su legendario modelo 4L, un icono del mundo del automóvil del que se fabricaron a lo largo de tres décadas más de ocho millones de unidades destinadas a más de cien países.

El Renault 4 se presentó oficialmente a la prensa francesa el 28 de agosto de 1961, tras cinco años de desarrollo y miles de kilómetros de pruebas en climas extremos. Desde su lanzamiento al mercado, este modelo incorporó múltiples soluciones tecnológicas innovadoras para la época, tanto en materia de diseño, como de modularidad, tecnología mecánica y versatilidad dinámica.

Con una carrocería Break montada sobre un chasis tipo plataforma y gracias a unas dimensiones de 3,6 metros de longitud y 1,5 metros de altura, el Renault 4 ofrecía un amplio habitáculo de cinco plazas con un gran espacio para los pasajeros y un maletero con un gran volumen de carga de hasta 480 litros. Cabe destacar que el asiento trasero se podía abatir, por lo que el vehículo podía llegar a ofrecer hasta 1,45 m³ de espacio disponible. Además, gracias a la incorporación de una quinta puerta tipo portón, con un gran ángulo de apertura, el Renault 4 contaba con una accesibilidad trasera inédita en su época.

El icónico Renault 4L | Foto: Renault
El icónico Renault 4L | Foto: Renault

Por otro lado, el Renault 4 fue el primer modelo compacto, desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial, en proponer motor y tracción delantera, a lo que se añadía la suspensión independiente en el tren delantero, con todas las ventajas en términos de maniobrabilidad y precisión en la dirección que ello conlleva. Pero esto no era todo, ya que el Renault 4 contaba con otros adelantos mecánicos muy útiles y pioneros en el segmento, como las rótulas estancas carentes de engrase o el circuito de refrigeración cerrado y hermético, que llevaba un líquido especial capaz de soportar las más bajas temperaturas, por lo que ya no hacía falta reponer anticongelante en el líquido del circuito.

La introducción del Renault 4 en España llegó a partir de 1963 a través de la puesta en marcha de su fabricación en la Factoría de Montaje de Valladolid, una larga etapa industrial que se prolongaría hasta 1989, en el caso del turismo, y hasta 1991 en el caso de su versión furgoneta. Contando las dos versiones, se ha llegado a producir en España un total de 800.000 unidades de este mítico modelo, aproximadamente el 10% de su producción mundial.

El 25 de febrero de 1964 se celebró en España la presentación del Renault 4 en su versión ‘L’. La prensa de la época destacó el carácter polivalente y económico del modelo y las virtudes de su suspensión “todo camino”, así como su concepto innovador en términos de facilidad de acceso al habitáculo. Otro aspecto destacado del Renault 4L fue su precio, puesto que con 84.000 pts de la época, se situaba por debajo del umbral del segmento, que rondaba las 100.000 pts.

El Renault 4L comercializado en España equipaba un motor de 845 cc que desarrollaba 30 caballos de potencia, contaba con una instalación eléctrica de 12 voltios y superaba los 100 km/h ofreciendo unos consumos bastante ajustados. La popularidad de este modelo aumentó rápidamente y pasó a denominarse de forma cariñosa “cuatrolatas”, en referencia al badge trasero que reflejaba las siglas ‘4L’.

Con el paso del tiempo, el 4L fue modernizándose y evolucionando tecnológicamente, sin perder su personalidad original y sus virtudes conceptuales. Así, fue incorporando motorizaciones más modernas y eficientes, como el motor C “sierra” de 852 cc y la caja de velocidades de 4 relaciones (1968), o el motor de 1.108 cc de 38 caballos, los frenos de disco, el techo practicable panorámico, etc.

No obstante, las exigentes reglamentaciones medioambientales internacionales que se introdujeron a partir de enero de 1993, trajeron como consecuencia el final industrial del Renault 4, puesto que era técnicamente inviable la introducción de los nuevos elementos de carácter obligatorio, como el catalizador. Por ello, la última unidad producida del Renault 4L salió de la cadena de producción el 3 de diciembre de 1992, aunque en España ya se dejó de producir en 1989.

El largo recorrido de este icónico modelo en nuestro país ha dejado como legado numerosos clubs de fans del Renault 4, ya que su habitabilidad y modularidad avanzadas a su época, su mítica fiabilidad mecánica y su bajo coste de uso hacen que, 60 años después, siga siendo un coche inolvidable.

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