Primera prueba exclusiva el nuevo Renault Mégane e-Tech

Nos montamos en el nuevo modelo 100% eléctrico con el que la marca francesa quiere competir en la edición 2022 del premio Car Of The Year

Ser miembros del jurado del Car Of The Year tiene algunas ventajas, como la de ser de los primeros en probar en exclusiva el nuevo Renault Mégane e-Tech, el compacto 100% eléctrico que la marca del rombo pondrá este año en las calles para inciar la ‘Renaulution’ impulsada tras la llegada de Luca de Meo a la dirección de la compañía.

Luca de Meo en la presentación a los jurados COTY del Mégane e-Tech

Es el primer paso de una renovación que arranca con el Mégane eléctrico y que seguirá en 2023 con el nuevo Kadjar (que seguramente cambiará de nombre), con el Renault 5 en 2024 y con el nuevo Alpine en 2025.

El nuevo Mégane e-Tech, que se encuentra en la lista de 65 modelos candidatos este año a premio Car Of The Year 2022, llega al mercado basado en la misma plataforma de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi CMF-EV que monta el Nissan Ariya. Es un eléctrico con tracción delantera que en la unidad probada equipa un motor de 160 kW (220 CV), cuyo peso apenas supera los 145 kilos.

Prueba del Megane Renault E-Tech en Guyancourt | Foto: Frédéric Le Floc’h

La tecnología eléctrica está basada en la que Renault ya emplea en el Zoe, aunque mejorada. La batería es de 60 kWh, refrigerada por líquido, que anuncia una autonomía superior a los 450 kilómetros. Habrá otra batería de 40 kWh para alimentar un motor de 130 CV.

Este Mégane recoge la herencia del modelo que inició su andadura en 1995 (en que con una plataforma se daba vida a siete carrocerías) y, a nadie se le escapa, tendrá versión RS mucho más deportiva de la misma manera que el Ford Mustang Mach-e acaba de estrenar su version GT. El nuevo Mégane e-Tech estrena el logo de la marca y ataca de lleno al segmento C del mercado. Mide 4,21 metros de largo, 1,76 de ancho y su altura es de 1,50 metros. La distancia entre ejes es de 2,70 metros.

Diseño atractivo

El diseño es atrevido, deportivo y con una buena aceptación general. Nos ha parecido muy bien acabado. Me ha gustado particularmente la parte delantera, con un morro muy vertical. La firma lumínica es muy atractiva y las luces diurnas dibujan una silueta muy sensual.

Es en el paragolpes donde Gilles Vidal (el diseñador de Renault) ha depositado buena parte del estilo deportivo. Destacan las entradas de aire laterales que sirven para refrigerar los frenos y que le dan un aspecto aún más exclusivo. Los pasos de rueda en negro le dan ese aspecto más SUV, tan de moda ahora en este tipo de neonatos eléctricos del segmento.

El Renault Mégane e-Tech

Parece una moda, pero seguramente tendrá algún sentido más. Los tiradores de las puertas delanteras están enrasados, un elemento que ya hemos encontrado en competidpores como el Volkswagen ID.4, el Kia EV6 o el Hyundai Ioniq5. A mi no me acaban de convencer por la propia mecánica del sistema.

Tiradores enrasados para las puertas delanteras.

Las puertas de atrás se abren desde el marco (una idea que ya viene de lejos y que popularizó Walter De Silva en su época de Alfa Romeo con el 156). El acceso es cómodo tanto para piernas como para la cabeza. El maletero me ha parecido bastante amplio. Acredita 440 litros de capacidad y su forma es bastante cúbica por lo que la carga es sencilla y cómoda.

Una prueba completa

Durante la prueba del modelo diseñada especialmente para los jurados del Car Of The Year, pudimos completar un recorrido que incluía recorrido por ciudad, autopista, carretera comarcal y hasta alguna zona mucho más restringida. En total 117 kilómetros en los que pudimos comprobar fielmente buena parte de las prestaciones dinámicas del modelo.

Nuevo Renault Mégane e-Tech

La primera conclusión a la que llegamos es que se trata de un modelo muy cómodo en cuanto a sensaciones de conducción, aunque con algún problema de juventud que seguramente solventará antes de su llegada a los concesionarios (probamos unidades preserie), como el hecho de que el cambio de modo de conducción de Sport a Eco (tiene tres modos, Eco, Comfort y Sport) sea demasiado brusco y el coche queda muy frenado, especialmente en autopista donde se exige algo más de ‘punch’.

Renault Megane Renault E-Tech.

La atmósfera interior es muy funcional, con todos los elementos esenciales al alcannce del conductor gracias a Está muy bien logrado lo que llaman ‘efecto Cocoon’ que envuelve al conductor en una atmósfera silenciosa. El interior está muy bien aislado, con ausencia de ruidos y vibraciones. Los asientos son muy cómodos en las plazas delanteras, mientras que en las traseras (para la gente alta) pueden no serlo tanto ya que, como sucede en muchos coches con plataforma eléctrica, las rodillas quedan demasiado altas respecto al asiento lo que redunda en algún punto de incomodidad en desplazamientos largos.

Recuperación de energía

Nos ha sorprendido, en positivo, el sistema de recuperación de energía. Dispone de cuatro niveles de retención que se manejan a través de las levas situadas tras el volante. Su sistema, unido a los de ayuda a la conducción permite funcionar casi en modo autónomo gracias al control de crucero adaptativo y al sistema de reconocimiento de señales que regula la velocidad.

Funcionando con alguno de los modos de retención en carreteras con curvas ha demostrado un muy buen dinamismo. Afina mucho el paso por curva. Según los ingenieros de Renault, el hecho de disponer de tracción delantera le otorga cierta ventaja respecto a la competencia (la mayoría emplea traccion trasera).

El manejo de los sistemas de infoentretenimiento no es complicado. Dispone de una gran pantalla en la consola central de 12 pulgadas con sistema OpenR Link conectado a Google Automotive Services y otra pantalla de 12.3 pulgadas en el cuadro de instrumentos. Ya puestos, echamos de menos un head-up display, aunque eso reduciría la eficiencia (y hasta tal vez la existencia) de la pantalla de instrumentación.

Interior del Renault Mégane e-Tech durante la prueba.

También me ha gustado un elemento que a muchos les parecerá controvertido como la pantalla en el espejo retrovisor. Tiene una explicación y es que la zona de la luneta trasera es tan pequeña que apenas se puede ver, sobre todo si tenemos pasajeros sentados atrás, fruto del diseño cupé de la zaga.

Espejo retrovisor del Mégane e-Tech.

Es por ello que se ha optado por cámara y pantalla en el retrovisor para garantizar la visibilidad posterior. El sistema se puede desactivar moviendo la palanca situada bajo el espejo.

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