Nuevo Skoda Scala: versatilidad con estilo

El nuevo compacto de la marca checa hace del espacio y la versatilidad su bandera y estrena la nueva identidad Skoda

Construido sobre la muy versátil plataforma MQB A0 del Grupo Volkswagen -la misma que utilizan el Seat Ibiza o el Volkswagen Polo, por ejemplo-, Skoda acaba de presentar su nuevo Scala, interesante modelo con el que la marca checa sustituye al Spaceback y que llegará a nuestro mercado hacia finales del próximo mes de mayo. Con el espacio interior y la versatilidad como principales argumentos, Skoda ha llevado a los límites de longitud y anchura ésta plataforma, construyendo un coche que mide 4,36 metros de longitud -más que un Volkswagen Golf (4,26 metros), capaz de competir con rivales del segmento superior, como un Seat León, un Renault Megane o un Ford Focus. Su maletero es, con 467 litros de capacidad, el más grande y capaz de su categoría, no hay ningún coche en el mercado que, con su longitud, llegue a tales cifras.

Además, el espacio disponible en las plazas traseras es realmente generoso -iguala las cotas del Octavia- y capaz de alojar decentemente al eventual quinto pasajero. Lo mismo sucede con las plazas delanteras, dónde el espacio disponible es el principal protagonista, junto a la enorme pantalla -hasta 9,2 pulgadas- que preside la consola central o las 10,25 pulgadas de su “virtual cockpit” -cuadro de instrumentos digital-.

Nueva identidad Skoda

Ante un modelo tan importante para Skoda, la marca checa no ha dudado en estrenar la que será su nueva identidad. Así vemos un frontal donde la parrilla cobra protagonismo al emerger en 3D, como ya hemos visto en las últimas creaciones del Grupo Volkswagen -el Audi Q8 o el Seat Terraco- y unos sofisticados grupos ópticos con tecnología LED de serie en toda la gama, que lucen una agresiva disposición de sus luces diurnas. El conjunto se completa con un segundo nivel, por debajo, donde una enorme rejilla de refrigeración atraviesa el coche de lado a lado, limpiamente y sin interrupciones, reforzando la sensación de anchura.

La vista lateral es muy limpia. Su silueta familiar o break luce una generosa superficie acristalada -otra de las claves de la sensación de espacio interior-, llantas de entre 15 y 18 pulgadas, colocadas en los extremos -prácticamente no hay voladizos, ni delante, ni detrás-y con pasos de rueda muy marcados, además de una línea de cintura -otra vez de punta a punta- y unos bajos de puerta muy bien esculpidos.

La trasera siempre es importante en un break y Skoda ha sabido dar la inclinación oportuna a la generosa luna trasera para acentuar su deportividad. Los pilotos traseros -también con tecnología LED de serie- son muy vanguardistas y agresivos en su diseño y tanto el nombre de la marca, como del modelo, se leen en grandes letras mayúsculas.

Lo mismo sucede al acceder a su espacioso interior, donde el nuevo Scala muestra orgulloso las líneas maestras que veremos en los futuros modelos de la marca. Líneas tensas, claras y bien definidas, colores suaves en los recubrimientos, generosa superficie acristalada -le confiere mucha luminosidad y acentúa la sensación de espacio- y una excelente ergonomía son las claves más destacables. Además de unos buenos asientos y un volante multifunción de atractivo aspecto, el Scala muestra un cuadro de instrumentos digital, cuya pantalla de 10,25 pulgadas permite múltiples configuraciones, una pantalla vertical que corona una sencilla y bien integrada consola central disponible en tres medidas según el nivel de acabado -6,5, 8 y 9,2 pulgadas-y la posibilidad de montar un techo panorámico de cristal.

Generoso equipamiento

El equipamiento del nuevo Scala incorpora elementos, ya sea de serie u opcionalmente, propios de segmentos superiores, como la apertura automática del portón trasero, el aparcamiento semiautomático, la suspensión de doble configuración y la bola de remolque retráctil, entre otros elementos. También destaca una batería de ayudas electrónicas a la conducción que van desde la alerta de cambio de carril, al programador de velocidad adaptativo, el sistema de frenada de emergencia o la detección de vehículos en el ángulo muerto de los retrovisores. Por lo que respecta a la gama de motores se puede escoger entre tres variantes de gasolina: el 1.0 TSI de 95 ó 115 cv y el 1.5 TSI de 150 cv, un diésel: el frugal 1.6 TDI de 115 cv y, más adelante, hacia finales del próximo año, y uno de gas natural comprimido (GNC), el 1.0 G-TEC de 90 cv. El cambio automático DSG estará disponible en el diésel y en los gasolina de 115 y 150 cv.

En definitiva estamos ante un coche muy importante para Skoda. Si su antecesor, el Spaceback, no tuvo la aceptación que la marca esperaba, el nuevo Scala se ha planteado como el coche que los usuarios demanda: práctico, eficiente y versátil, además de accesible.

En este sentido, diremos que, aunque la marca no ha facilitado los precios finales del nuevo Scala, hemos podido saber que se moverán en unos 2.000 euros más que los Spaceback equivalentes, lo que nos coloca en una franja que se moverá entre los 16.500 y los 22.500 euros. En ese caso, estamos seguros de que el Scala será uno de los turismos más vendidos de la marca y uno de los principales candidatos de su segmento.

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