Toyota RAV4 Plug-in Hybrid 2021: un SUV híbrido enchufable para los que lo quieren todo

El exitoso RAV4 Hybrid añade con su hermano enchufable al RAV más potente de la historia, 306 cv, tracción total y 75 kilómetros de autonomía en modo eléctrico para un SUV de alto nivel y que sirve para todo

El éxito del Toyota RAV4 es notable en su última versión Hybrid, y la llegada de su hermano PHEV (híbrido enchufable) reforzará dicho éxito ya que se trata de un producto muy redondo y subvencionable –al menos una de las dos variantes de acabado disponibles puede acogerse al MOVES III-.

Al motor de gasolina de 2,5 litros y 185 cv Toyota añade dos motores eléctricos, uno de 182 cv en el eje delantero y otro con 54 cv en el trasero, consiguiendo así la tracción total 4×4 y una potencia combinada de 306 cv. Los motores eléctricos se alimentan de una generosa batería de iones de litio con una capacidad de 18,1 kWh con la que consigue una autonomía de 75 kilómetros, medidos bajo la estricta norma WLTP, que se acercan al centenar en recorridos urbanos. Por su parte, la batería se recarga completamente en 7,5 horas en un enchufe convencional (10 amperios, 2,3 kW) o en 2,5 horas en un wallbox (32 amperios 7,4 kW, pese a que admite una potencia máxima en recarga de 6,6 kW).

El frontal del nuevo Toyota RAV4 Plug-in Hybrid 2021 | Foto: Toyota
El frontal del nuevo Toyota RAV4 Plug-in Hybrid 2021 | Foto: Toyota

Pese al notable incremento de peso que suponen los motores eléctricos, las baterías, el cargador y los controladores, rozando las dos toneladas –concretamente 1.910 Kgs.- Toyota ha trabajado a fondo en la distribución de pesos y las suspensiones consiguiendo un comportamiento dinámico destacable y aprovechando sus más de 300 cv para homologar una velocidad punta de 180 Km/h, con una aceleración 0-100 Km/h en sólo 6 segundos. Efectivamente, este RAV4 corre mucho y acelera con brillantez, aunque lo que más nos ha gustado es su excelente puesta a punto, que “neutraliza” sus casi dos toneladas, con pocas inercias y balanceos, frenos potentes y resistentes y un batallón de asistentes electrónicos a la conducción para facilitar las cosas a su afortunado conductor. A sus cuatro modos de conducción (Eco, Normal, Sport y Trail) el RAV4 PHEV añade levas tras el volante con las que regular la retención del vehículo y dos modos adicionales con los que podemos reservar la carga eléctrica hasta un porcentaje a nuestra voluntad para emplearla cuando nos convenga y un modo que emplea la energía del motor de combustión para cargar las baterías.

Con sus 4,6 metros de longitud, por 1,85 de anchura y 1,69 de altura su aspecto es imponente y ofrece mucho espacio en un interior donde cuatro adultos viajarán cómodamente y el quinto no tanto; por su parte el maletero reduce su capacidad, pero sigue contando con unos generosos 520 litros y espacio para guardar los cables de recarga bajo el piso principal. Como tope de gama que es, éste RAV4 presenta una estética particular, con detalles exclusivos en su parrilla y paragolpes, tapicería específica en su interior, grandes monitores y un equipamiento de serie muy completo en los dos acabados disponibles Advance y Style Plus, además, Toyota ha trabajado en la insonorización de este RAV4 PHEV que resulta bastante más silencioso que el Hybrid. Y aquí viene el detalle más importante, porque mientras que el primero se vende por 49.500 euros, lo que le permite acogerse al Plan MOVES III, el Style Plus y sus 58.350 euros se pasa del límite subvencionable. Así, el Advance se podría quedar en 44.500 euros, además de contar con una financiación muy agresiva.

Como conclusión podemos decir que este RAV4 Plug-In nos ha parecido más lujoso, confortable y redondo que su hermano Hybrid, justificando sobradamente su diferencia de precio. Su autonomía en eléctrico es más que suficiente en un uso diario –alcanza hasta 135 Km/h en modo 100% eléctrico- y raramente arrancaremos el motor de combustión a no ser que salgamos de recorridos urbanos e interurbanos para meternos en largos viajes por carretera. Como reza nuestro titular, un SUV 4×4 –de verdad, muy cercano a un TT en lo que a capacidades off-road se refiere- eléctrico que también es y permite las virtudes de uno de combustión, lo dicho, para los que lo quieren todo.

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