Márquez hace soñar a Honda

Marc Márquez ha vuelto a subirse a una MotoGP este fin de semana, después de tres meses y medio lejos de los circuitos y ya plenamente recuperado de su lesión del nervio óptico (diplopía). Y el resultado del test en Sepang no ha podido ser más satisfactorio. El piloto del Repsol Honda completó un total de 111 vueltas en dos días (62 y 49 el domingo) y terminó a solo 2 décimas del tiempo récord de Enea Bastianini con la Ducati (1.58.131). Hoy Marc ha llegado a Indonesia, donde este martes se presentará oficialmente el proyecto del Repsol Honda, entre una gran expectación, rodeado por una nube de cámaras. El piloto de Cervera ya no oculta su intención: “Quiero volver a ser campeón”. Y en HRC se ‘frotan las manos’.

@marcmarquez93 has arrived in Indonesia!Plenty of interest as the eight-time World Champion touches down ahead of the #MandalikaTest! #MotoGP pic.twitter.com/n5rTkX0eM4 MotoGP (@MotoGP) 7 de febrero de 2022

Alberto Puig, team manager de Honda, que no suele dejarse llevar por la euforia, reconoce que el regreso de Márquez y el rendimiento de la nueva RC213V les hace aspirar al máximo: “Estamos contentos con lo ofrecido en Malasia. Estamos trabajando con un concepto diferente. Todos los pilotos nos hacen los mismos comentarios, todavía no estamos al 100%, pero puedo decir que con mi bagaje de los años que llevo aquí este ha sido uno de nuestros mejores test. Estamos consiguiendo buenos resultados. Vamos por el camino de lograr lo que queremos. No estamos aún en el punto deseado, pero la cosa pinta bien”.

“Nuestro objetivo es mejorar todo el paquete de la moto, en todos los aspectos, como pretenden todos los equipos. Tenemos que concentrarnos en nuestra moto y en nuestras propias ideas. Si tenemos éxito en lo que queremos hacer con nuestra moto, no debemos preocuparnos por lo que hagan los demás, ni lo que tienen o dejan de tener. Lo esencial es pensar en nuestra máquina”, subraya Puig.

Márquez , por su parte, está entusiasmado con el hecho de poder empezar una pretemporada en condiciones, algo que no ocurría desde el invierno de 2017 por culpa de sus sucesivas lesiones: se operó los dos hombros en 2018 y 19 y en la primera carrera de 2020 sufrió su lesión más grave, la fractura de húmero del brazo derecho, que le alejó nueve meses del Mundial y le obligó a pasar tres veces por quirófano. Ahora, el ocho veces campeón del mundo ha disfrutado al máximo del test en Sepang, si bien admite que todavía le falta rodaje: “Es verdad que me siento bien, pero he empezado mi entrenamiento físico hace solo dos semanas. De momento es imposible aguantar todo el día en un ritmo constante, siendo rápido y tirando. Poco a poco nos iremos encontrando a tono”, dice.

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