Verstappen, dolorido y su coche, ‘siniestro total’

"El RB16B tiene 7,5 toneladas de daños, será un gasto importante y en Japón intentan salvar el moto2", explica Red Bull

Red Bull ha actualizado el estado de Max Verstappen, que aún está “algo dolorido” pero evoluciona favorablemente tras su grave accidente en Silverstone. La escudería también ha informado sobre la repercusión deportiva y económica que tendrá para ellos este episodio, ya que el monoplaza del líder quedó en “siniestro total” tras el fuerte impacto contra las barreras de protección en la curva Copse, a consecuencia del toque con Lewis Hamilton.

Red Bull, que debe ajustarse al techo presupuestario de la F1, tendrá que afrontar importantes gastos de reparación del coche y si además es necesario cambiar el motor, podría verse también afectado a nivel deportivo. Si Verstappen se viese obligado a utilizar la tercera unidad de potencia permitida antes de llegar a mitad de temporada y en el tramo final del campeonato necesitase un cuarto cambio, ello le acarrearía una sanción en la parrilla de salida.

“Max está relativamente bien tras su gran accidente. El piloto de Red Bull está todavía un poco dolorido, sobre todo en la parte superior del cuerpo, pero no tiene lesiones tras el accidente más grave de su trayectoria en Silverstone. En la primera vuelta del Gran Premio de Gran Bretaña el piloto de Países Bajos estaba rueda a rueda con Hamilton en lucha por el liderazgo de la carrera. La lucha fue mal en la curva de Copse, en la que el británico chocó con su neumático delantero izquierdo en la rueda trasera derecha de Max en un intento de adelantar oportunista”, comentan los de Red Bull en su comunicado.

“El RB16B de Max trompeó y le mandó hacia atrás hacia las barreras de neumáticos. Los comisarios decidieron que fue culpa de Hamilton, pero sólo le sancionaron con una penalización menor de diez segundos. Mientras que Hamilton celebraba de forma triunfal su victoria delante de su público local, a Max se le trasladó al hospital Coventry para hacerle más pruebas. Afortunadamente la tomografía axial y la resonancia magnética no revelaron ninguna lesión y alrededor de las diez de la noche a Max le dieron el alta. El lunes por la mañana Max voló a casa con su padre, Jos, como estaba planeado, para seguir su recuperación. Max está bien y se siente bien, si tenemos en cuenta el duro impacto de 51G que soportó”, explica el equipo.

Al respecto, Helmut Marko, asesor de Red Bull, ha añadido que “Max está de vuelta en Montecarlo, su fisioterapeuta está trabajando con él. Todavía se queja de rigidez en el cuello, pero por lo demás lo está haciendo sorprendentemente bien. Pensé que no podría moverse durante un par de días”.

En cuanto a los daños en el monoplaza, la nota de Red Bull apunta que “el RB16B está obviamente siniestro total, con 7,5 toneladas de daños en total. Con el techo presupuestario actual de la Fórmula 1, esto supone un gasto lamentable. La unidad de potencia se ha enviado a Japón, donde Honda la examinará y verá si se puede salvar. Sólo se pueden usar tres motores durante esta temporada sin penalizaciones, esto puede ser otro contratiempo”, explican.

El team manager de Red Bull, Christian Horner, ha vuelto a mostrarse muy contrariado por los sucedido y en algunos medios ingleses se apunta que el equipo ha contratado un abogado especializado para valorar posibles reclamaciones. “Salimos de Silverstone con una pequeña ventaja en ambos campeonatos y pueden estar seguro de que una vez que hayamos tenido tiempo para reflexionar sobre lo ocurrido, todo lo que hará este fin de semana será agregar fuego a nuestra pelea por el campeonato”, advierte Horner.

Marko, por su parte, asegura que “la venganza no entra en nuestros planes” y solo piensa en pasar página: “Max hará todo lo que esté a su alcance para ganar el Campeonato del Mundo. Ciertamente no apuntaremos a una venganza u otras estupideces. No llegamos a ese nivel”.

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