Auge de los autocines por el coronavirus

El número de autocines en España va camino de multiplicarse como opción segura ante las restricciones que impone la pandemia por coronavirus

Beatriz Martínez

Tras el cierre de las salas de cine el pasado mes de marzo por la entrada en vigor del estado de alarma por coronavirus, son muchas las dudas que han surgido sobre el sector de la exhibición cinematográfica en estos momentos. A la espera de la llegada de la Fase 2 de desescalada, etapa en la que los cines podrán reabrir sus puertas, el gremio ya está preparando en sus establecimientos todo un protocolo de medidas sanitarias para poder atender a los espectadores con la máxima seguridad en estos tiempos de incertidumbre.

¿Y si se pudiera asistir a una proyección de cine sin tener que renunciar a un entorno de máxima seguridad? Es lo que proponen los autocines, una fórmula que podría adquirir un nuevo sentido en tiempos de la nueva normalidad, y salir del reducto ‘vintage’ al que había quedado reducida su esencia.

El origen de los autocines

Los autocines nacieron en Estados Unidos en los años 30, pero tuvieron su máximo apogeo tras finalizar la segunda guerra mundial, en la era del conocido ‘baby boom’, cuando llegaron a existir más de 4.000 recintos diseminados por el país. ¿Quién le habría dicho a su inventor, Richard M. Hollingshead Jr., que su idea para promocionar su marca de lubricantes iba a convertirse en una solución perfecta para ver cine sin arriesgarse al contacto social en el año 2020?

En Alemania los autocines se han duplicado en número desde el inicio de la pandemia por coronavirus

Hasta hace dos años existían en España ocho autocines, tres en la Comunidad Valenciana, cuatro en el norte (en Gijón, Torrelavega, Getxo y Ribadesella) y uno en Madrid. Ahora podrían duplicarse en número siguiendo el ejemplo de países como Alemania, donde han vivido un auténtico resurgimiento. Desde el inicio de la pandemia, han abierto 30 ‘autokinos’ en el país y se han consolidado como una forma de ocio rentable y satisfactoria. En Lituania incluso han improvisado un autocine en un aeropuerto vacío para dar cabida al Festival Internacional de Vilnius. Inventiva y capacidad de reacción frente a las limitaciones y restricciones que marcan nuestras vidas en estos momentos. Algo similar ha sucedido en Corea del Sur, donde se ha incrementado la venta de entradas en un 40% desde que estalló la crisis sanitaria y se cerraron las salas. “La experiencia cinematográfica más segura está ahora en tu coche”, publicitan.

La comida a domicilio

“La gente quiere salir y así puede hacerlo de una manera totalmente segura”, cuenta Tamara Istambul, una de las fundadoras, junto a Cristina Porta, del Autocine Race Madrid, con capacidad para 350 vehículos. Su establecimiento abrirá cuando la capital pase a la fase 1. “En pocos días se han agotado las entradas para ver Grease y Pulp Fiction, dos clásicos de nuestra programación que vuelven a encontrar un motivo para ser disfrutadas en estas circunstancias”. Como apunta Istambul, “este modelo de negocio parece haber sido diseñado para esta situación”. Y aunque el contacto social ya fuera mínimo, se reforzarán las medidas de seguridad y, por supuesto, se reducirá el aforo para evitar aglomeraciones. Además, se cerrará el restaurante físico y la comida habrá que encargarla por Internet previamente para que sea llevada directamente al coche.

Todavía no pueden dar la noticia de manera oficial, pero la empresa de Istambul y Porta se encuentra en fase de expansión: Barcelona sería una de las ciudades donde llegaría en un futuro muy cercano su franquicia.

Un autocine desmontable

La última incorporación al sector de autocines en nuestro país ha sido Cinemacar, ubicado en Alicante, que se ha convertido en la pantalla al aire libre más grande de Europa, con una estructura de unos 500 metros cuadrados y una capacidad para 400 coches que incluye una zona de césped artificial con palcos independientes y un escenario para posibles conciertos. También, 3.000 metros cuadrados de parque para mascotas. Se trata de un sistema desmontable, al estilo de un parque de atracciones, que puede instalarse en solo 15 días.

En la entrada habrá arcos de desinfección para los coches, así como para las personas que entren en las instalaciones. Además, contará con aseos “última generación covid-19”, aunque no quede claro en qué consisten exactamente. Su inauguración está prevista para el día 11 de junio, y el programa incluye, a las 19.00 horas, la actuación del dj local Puye, y a las 21:30 horas, la proyección de la película bélica de Roland Emmerich Midway. Su calendario de eventos se extiende con esta mezcla de música y cine todo el verano, con películas como Sonic, Terminator: Destino oscuro, Fast & Furious: Hobbs & Shaw, Las aventuras del Doctor Doolittle o It: Capítulo 2. Es decir, una nutrida representación de los ‘blockbusters‘ del pasado año.

El autocine más antiguo de España

El autocine más viejo de España, el Drive-In de Dénia (Comunidad Valenciana), ha sido también el primero en abrir sus puertas durante el estado de alarma. Además, ha puesto en marcha una iniciativa muy interesante que consiste en que sean los propios clientes los que elijan las películas que quieren ver. A través de sus redes sociales abrieron una encuesta para que todo el mundo que quisiera asistir pudiera participar. La oferta de filmes era muy amplia, con películas de los años 80, 90 y 2000. No obstante, las más votadas fueron Los Minions y Parque Jurásico, de Steven Spielberg.

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