Coronavirus y transporte: ¿cómo debo actuar?

Para evitar el coronavirus lo mejor es moverse con transporte privado, pero si hay que recurrir al autobús, metro o cualquier otro medio público, se deben extremar las medias de higiene y contención


Edgar Vivó » 14 de marzo, 2020

Para frenar la extensión del coronavirus (COVID-19) lo mejor es quedarse en casa el mayor tiempo posible, pero si no hay más remedio que salir lo más recomendable es moverse con transporte privado. En cualquier otro momento, y atendiendo a razones medioambientales sería lo contrario, pero en este contexto tan excepcional evitamos de este modo exponernos a un posible contagio.

Al viajar en transporte público se multiplican las posibilidades de contagio por coronavirus. Especialmente en autobús o metro porque son espacios cerrados en los que se tiene un contacto estrecho y directo con otros usuarios que podrían estar infectados por el COVID-19. Sabemos que la distancia de contagio de este virus es corta, pero resulta muy complicado guardar el espacio mínimo de seguridad necesario en el interior de estos dos medios de transporte.

Además existen multitud de superficies de contacto en las que se puede instalar el virus COVID-19, ya que se sabe que éste es capaz de sobrevivir en elementos externos varios días. Las inercias tanto del autobús como del metro hacen que debas ir agarrado a una de sus sujeciones si no vas sentado, por lo que el contacto con elementos comunes es continuo. Por no hablar del continuo uso del pulsador de parada o de los botones y palancas para abrir y cerrar las puertas. Si montas en autobús o metro resulta casi inevitable tocarlos, por lo que lo más recomendable es tratar de evitar llevarnos las manos a la cara, puesto que el virus penetra en nuestro organismo por la boca, fosas nasales u ojos.

El caso es muy distinto en taxis porque es un servicio individual en el que no entras en contacto ‘directo’ con otros posibles infectados, reduciéndose notablemente la posibilidad de contagio por coronavirus. Aún así, y pese a los esfuerzos de los profesionales del taxi por mantener el coche limpio y desinfectado, pueden existir zonas vulnerables, por lo que es igualmente recomendable no llevarse las manos a la cara y utilizar, antes y después del servicio, geles desinfectantes.

Un caso muy similar son los coches de VTC, con el añadido de que en estos pueden haber botellas de agua de cortesía. Hay que asegurarse de que al abrirlas se rompa el precinto de seguridad de primer uso pasa saber que nadie las ha utilizado antes, si bien los profesionales de este sector también suelen estar muy atentos a esto para retirar las ya utilizadas.

Finalmente está el carsharing y el motosharing. Para evitar el contagio por coronavirus en estos medios de transporte, lo ideal es llevar un gel desinfectante y utilizarlo antes y después del servicio, ya que estamos expuestos a muchas superficies de contacto. Un consejo vital es no bajar la cúpula de los cascos en el caso de las motos eléctricas de alquiler, ya que la parte interior de la misma queda muy cerca de las zonas de mayor riesgo de penetración del COVID-19, llegando incluso a tener contacto directo con nariz, barbilla o boca, con lo que el contagio sería inevitable.

Sea como sea y se viaje en el medio que se viaje, recomendamos extremar las medidas de higiene personal con lavado exhaustivo de las manos, utilización de geles desinfectantes y tratando de taparse la cara con la parte interior del codo cuando se estornude o se tosa. De este modo evitaremos tanto ser infectados como infectar a los demás por coronavirus.

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