¿Es peligroso pintar las pinzas de freno del coche?

Las pinzas de freno son una de las piezas más importantes del sistema de frenado, de modo que si quieres pintarlas lo más recomendable es que acudas a un especialista


Pintar las pinzas de freno de los coches deportivos se ha puesto de moda en los últimos años entre los apasionados de este tipo de vehículos, ya que de este modo se consigue que la pieza destaque por detrás de las llantas transmitiendo una imagen mucho más deportiva. No obstante, esta practica tan habitual puede poner en peligro tu seguridad si la haces sin la pintura adecuada y sin la ayuda de un especialista. Así que a continuación te contamos todo lo que debes saber sobre los riesgos que conlleva pintar las pinzas de freno.

Las pinzas de freno son una de las piezas más importantes del sistema de frenado, puesto que su tarea principal es la de hacer presión sobre las pastillas de freno y producir el rozamiento necesario contra el disco de freno para disminuir la velocidad de giro de las ruedas. Un fallo en las mismas puede producir una diferencia de frenado entre las ruedas de un mismo eje o un exceso de presión, haciendo que las pinzas queden inmovilizadas. Por ello, lo más recomendable es no manipularlas solo por estética, ya que puedes poner en peligro tu seguridad y la del resto de usuarios de la vía. Sin embargo, si decides pintarlas, debes tener en cuenta los riesgos que conlleva hacerlo mal:

En primer lugar, debes saber que las pinzas pintadas en fábricas emplean una pintura diseñada especialmente para soportar las altas temperaturas a las que trabajan normalmente estas piezas, mucho más resistente a la luz y a los agentes atmosféricos. Si decides pintar tú mismo/a las pinzas de freno de tu coche y utilizas un spray o una pintura sin estos pigmentos, debes saber que no durará mucho cuando se exponga a las inclemencias del tiempo y que además, tras recorrer miles de kilómetros puede que vuelvan a su color original o que se desconche la pintura y acabe ocasionando un percance.

En segundo lugar, como acabamos de comentar, la pintura que se emplea en las fábricas asegura que las altas temperaturas generadas por la fricción que ejercen las pinzas con los discos de freno para detener el coche no comprometan sus prestaciones. Sin embargo, la elección de una mala pintura puede hacer que los frenos se sobrecalienten, un factor que a la larga puede provocar un accidente de tráfico.

En tercer lugar, debes tener buenos conocimientos de mecánica para desmontar y volver a montar las pinzas de freno, puesto que es una tarea complicada. Si lo haces mal, puedes causar daños en otros componentes del vehículo y de nuevo, corres el riesgo de sufrir un accidente.

¿Dónde es mejor pintar las pinzas de freno?

Si quieres cambiar sí o sí el color de las pinzas de freno de tu vehículo, lo más recomendable es que compres piezas que vengan ya pintadas de fábrica. Existen ciertos distribuidores oficiales, como Brembo, que venden estas piezas con la máxima seguridad y con un gran catálogo de colores. Otra opción es que acudas a un taller especializado en este tipo de componentes.

Lo que es totalmente desaconsejable es que pintes tú mismo/a las pinzas de freno, puesto que no cuentas con la pintura industrial indicada para ello y probablemente tampoco dispongas de los conocimientos necesarios para desmontar y montar la rueda, una tarea que debe realizar un especialista para llevar a cabo las operaciones preliminares sobre la parte hidráulica con conocimiento.

Las pinzas de freno y la ITV

Absolutamente todos los cambios que se le hacen a un coche deben pasar la Inspección Técnica del Vehículo (ITV). Debes tener en cuenta que el sistema de frenos es uno de los aspectos que más se examina, así que si las pinzas de freno de tu coche no tienen la pintura correcta, están mal pintadas o llevan una pieza que no corresponde con el modelo del coche, podrías no superar la ITV.

Ten en cuenta que todas las modificaciones que se hacen en los frenos están consideradas como reformas de importancia, por lo que necesitan la homologación correspondiente. Por este motivo, debes disponer de un proyecto técnico y un certificado final en el que se indique que la reforma se ha llevado a cabo según el proyecto y que está suscrito por un técnico titulado. En algunos casos también se puede solicitar una prueba de frenado que justifique las directivas ante la ITV.

También »  Botón de recirculación del aire: sus ventajas y cuándo usarlo