Las marcas que más cobran en sus talleres oficiales en Estados Unidos

Consumer Reports analiza qué marcas cobran más por las reparaciones en sus talleres oficiales en el mercado estadounidense


Desde siempre, acudir a un taller oficial es sinónimo de calidad. El servicio suele ser impecable y el usuario recibe la garantía de que todas las intervenciones seguirán los más altos estándares de exigencia de la marca y de que todas las piezas que se monten serán oficiales. De hecho, para que un coche clásico alcance un buen valor, debe incluir un registro de sus reparaciones, ganando enteros si todas se han llevado a cabo en centros oficiales y especializados. Desgraciadamente, llevar un coche a un taller oficial es también sinónimo de precios más altos por las piezas y, sobre todo, las horas de trabajo.

Consumer Reports (CR), una publicación norteamericana basada en las pruebas de productos, de cualquier tipo, desde un punto de vista objetivo, ha realizado un análisis en el que determina qué compañías, en el mercado de Estados Unidos, cobran dinero a sus clientes por realizar distintas reparaciones, indicando también el precio medio de la misma para poder comprara. Fundada en 1936, este medio se ha ganado una gran reputación por la honestidad de sus valoraciones y análisis y sus resultados han llegado a alterar algunos productos. Por ejemplo, Consumer Reports dijo en una ocasión que la distancia de frenado del Tesla Model 3 era excesiva y que, por tanto, no recomendaba su compra. Al poco tiempo, Tesla actualizó su vehículo para atajar el problema y cambiar la opinión de la publicación.

¿Qué marcas cobran más en su taller?

El primer componente que analiza CR es el compresor del aire acondicionado. En el mercado norteamericano, de media, cambiar este elemento cuesta 1.211 dólares, pero BMW cobra, de media, 4.453 dólares, 3.680 euros, por su recambio en el Serie 7. Lexus se sitúa por debajo con 3.693 dólares en el GS450h, mientras que Mercedes-Benz cerraría este podio particular con 3.684 dólares en el Clase E.

Interior del BMW Serie 7 | Foto: BMW
Interior del BMW Serie 7 | Foto: BMW

El siguiente componente es el alternador. Desde CR tiran de ironía y advierten que, “si tu Porsche Cayenne o BMW Serie 7 está fuera de garantía, verás que la reparación cuesta más del triple que la media nacional”. En Estados Unidos, cambiar el alternador cuesta 825 dólares, pero en el taller oficial de la firma de Stuttgart piden 2.810 dólares, mientras que en el de la bávara quieren 2.669 dólares.

Sustituir la bomba de combustible puede ser costoso. Según CR, la reparación cuesta, de media, 1.135 dólares, precio que se dispara hasta los 3.756 dólares si el conductor de un Lexus IS F lo lleva al taller oficial y hasta los 3.705 dólares si lo que conduce es un Lexus LS460. Ambos coches montan un poderoso motor V8. BMW vuelve a salir en este ranking con el superdeportivo M4, en cuyo caso la sustitución cuesta 3.589 dólares. Si el componente averiado es la bomba de agua, CR anticipa un precio medio de alrededor de 710 dólares, una cifra que puede fácilmente multiplicarse hasta los 2.749 dólares si se conduce un Lexus RX450h, hasta los 2.340 dólares si se posee un radical Nissan GT-R y hasta los 2.028 dólares si lo que se conduce es un Audi RS7 Sportback.

Tras las bombas, el siguiente componente analizado es la correa de distribución. Nadie quiere sufrir una avería en ese componente clave en los motores de los coches. Lo que en Estados Unidos suele costar 140 dólares, en casa de poseer un BMW X1 se convierte en 541 dólares, 481 dólares si el coche es el futurista BMW i8. En el caso del motor de arranque, su reparación alcanza de media los 630 dólares, pero el conductor de un Audi RS5 puede pagar más de cuatro veces más, 2.708 dólares, igual que un usuario de Mercedes-Benz GL63 AMG, en cuyo caso la factura ascenderá a 2.695 dólares. Los que opten por un Porsche Panamera se enfrentarán a una deuda de 1.376 dólares.

Suspensión del Nissan GT-R | Foto: Nissan
Suspensión del Nissan GT-R | Foto: Nissan

Todas las diferencias son importantes, pero ninguna tanto como la que pagan los conductores de un Nissan GT-R o de un Porsche Panamera si deben cambiar la suspensión. Un estadounidense medio abonará 937 dólares por el recambio, pero la firma japonesa pide 5.867 dólares por esa misma reparación, 4.808 dólares en el caso del deportivo alemán.

Consejos para pagar menos

CR incorpora en su análisis una serie de directrices para evitar pagar estas sumas en caso de poseer alguno de los vehículos que aparecen en el documento. Su primer consejo es el de vender el coche antes de que acabe su período de garantía porque “no se puede garantizar que no vaya a necesitar alguna de estas reparaciones” en el futuro. En caso de sufrir la avería, CR recomienda revisar la cobertura de su garantía, por si acaso todavía se puede reparar sin pagar la totalidad o parte de la factura.

Para los compradores que se hagan con una unidad de segunda mano, CR recomienda pedir una inspección pre-compra y siempre pedir el historial de reparaciones del coche para evaluar su estado y decidirse por la compra. Finalmente, CR insta al usuario a utilizar un mecánico independiente. “Nuestras encuestas revelan que los clientes tienden a tener una experiencia más satisfactoria en centros independientes, donde además es más probable que accedan a descuentos”, explica la publicación en el análisis.

También »  ¿Qué debemos comer durante un largo viaje en coche?