Radares falsos: ¿es posible detectarlos?

Son 'cajas' con señalización de radar que, sin embargo, no contienen en su interior uno de estos dispositivos


Constan Doval » 10 de septiembre, 2019

Los radares falsos existen. Esta leyenda urbana de nuestras carreteras fue confirmada recientemente por Pere Navarro, director general de la DGT. Son ‘cajas’ con señalización de radar que, sin embargo, no contienen en su interior uno de estos dispositivos.

Este método sirve para hacer cumplir los límites de velocidad, dado que “el objetivo es que se cumpla la ley” y, además, “permite tener muchos más puntos de control de velocidad”, señaló Navarro cuando desveló su existencia.

¿Se pueden detectar?

Estos falsos radares son muy difíciles de detectar. Son las mismas cajas con la señalización correspondiente, solo que en su interior no hay nada. La única forma de descubrirlos es acercarse y mirar en su interior.

De todos modos, la DGT va rotando estos radares en función de las zonas donde ve necesario controlar la velocidad, por lo que es prácticamente imposible tenerlos localizados.

La DGT se ahorra así parte de la inversión que supone poner un radar fijo completo y mantenerlo en funcionamiento, y de paso logra mejorar la seguridad de ese tramo.

No confundir con radares

Aparte de estos radares falsos, en las carreteras podemos encontrar aparatos que en un primer momento se pueden confundir con un cinemómetro, cuando en realidad tienen otra función.

Uno de estos dispositivos son los avisadores de velocidad. Están a las entradas de las ciudades y nos indican únicamente la velocidad a la que circulamos.

Los avisadores indican la velocidad a la que circulamos. Foto: Shutterstock

Otro ejemplo son las cabinas cerradas instaladas en los bordes de las carreteras. Son idénticas a las que albergan los radares, solo que no tienen el agujero por el que la cámara capta la infracción. Por lo general, estas cabinas se instalan para colocar un futuro radar en su interior.

Algunas cabinas de las carreteras nos pueden inducir a error. Foto: Shutterstock

Tampoco deben confundirse con radares las estaciones meteorológicas que se instalan en algunas señales, farolas o pasarelas, ni las cámaras que vigilan el estado del tráfico.

Cámaras de tráfico instaladas en un pórtico para controlar el tráfico. Foto: Shutterstock
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