Honda Gold Wing, viajar en primera clase

Hay maneras y maneras de viajar en moto pero ninguna como al manillar de la Honda Gold Wing donde confort, buen dinamismo y lujo se funden


Motos para viajar hay muchas. Tantas como casi modelos en el mercado. Porque los límites a la hora de cubrir largas distancias en moto, muchas veces, no los pone la propia motocicleta si no las ganas de aventura de su propietario. Aunque ya puestos a viajar, si se puede, mejor hacerlo en primera clase. Y en este sentido, la Honda GL1800 Gold Wing tiene mucho que decir, mucho que aportar, como un confort a raudales tanto para el conductor como para el acompañante como un dinamismo impecable. Y eso que en este caso, la versión Tour DCT que incorpora baúl trasero y este tipo de transmisión, pesa 390 kilos en orden de marcha.

Para este 2021 la Gold Wing gana más capacidad en el baúl trasero y estrena un equipo de sonido. A partir de aquí es la base ya estrenada no hace tanto con el motor de seis cilindros y 1.800cc que entrega 125 CV. Capacidad de carga, marcha atrás o adelante a baja velocidad para maniobrar, navegador, Apple CarPlay, Android Auto, calefacción hasta en el asiento y la pantalla regulable en altura eléctricamente son parte de su equipamiento por no mencionar la suspensión electrónica cuya precarga se puede ajustar según el nivel de carga ya se circule solo, acompañado o con equipaje. Y en parado maniobra más fácilmente de lo imaginado, sin problemas.

La Honda Gold Wing 2021
La Honda Gold Wing 2021

En este caso la Gold Wing iba equipada con la transmisión DCT. Que gran invento. No dispone de maneta de embrague y se puede cambiar de forma automática eligiendo diferentes programas (Sport, Tour, Eco y Rain), que gestionan parámetros como la entrega de potencia, o de forma manual con las levas situadas en el puño izquierdo.

Que mejor manera de ‘gastar’ este billete de primera que dando una vuelta por Catalunya durante unos días, sin una ruta muy clara pero con la idea de huir de las vías más transitadas. Fue un periplo que nos llevó de Barcelona a Prat de Rey para realizar una sesión de fotos y de allí hacia Rocafort de Queralt destino a Poblet con parada y visita el Monasterio para después enfilar hacia Prades. Que maravillosa carretera para hilvanar una curva tras otra. Ahí es donde la Gold Wing dejó patente excelente comportamiento dinámico con una notable agilidad en los cambios de dirección por sus 390 kilos en marcha más el de los ocupantes.

El DCT en modo Tour ofrece un buen equilibrio en tramos virados bajando y subiendo marchas como si leyera la mente del conductor. El modo Eco es el más suave pues apenas deja subir el motor de vueltas y cambia de marcha rápido siendo recomendable para ciudad y vías rápidas. El Sport es muy deportivo y busca prestaciones estirando las marchas mientras que el Rain, como indica su nombre, es para lluvia o suelos mojados. Y que nadie se engañe de la relación peso/potencia porque entrega los 125 CV desde muy abajo ofreciendo una excelente recuperación y aceleración para adelantar por solvencia.

La llegada a la comarca del Priorat es un regalo para los amantes de las curvas con sus sinuosas carreteras. La Gold Wing dejó patente su buen dinamismo en parte del escenario donde se corre el Rally RACC Catalunya-Costa Daurada. No solo el motor lo pone fácil, también la frena y las suspensiones. Porque en marcha los kilos de esta ‘tragamillas’ desaparecen por arte de magia. Falset y el hotel Lotus fueron el punto y final del primer día de ruta.

La ruta nos llevó por tierras de Lleida hasta Peramola visitando localidades como Penelles, el pueblo del mundo con más grafitis, y parando a comer en el Castell del Remei, cuna de conocidos vinos con denominación de origen Costers del Segre. Al día siguiente nada más salir paramos en el Museu de la Moto de Basella para disfrutar de la exposición temporal ‘Montesa, 75 años de una aventura irrepetible’ además de la colección permanente del propio museo. Después volvimos por nuestros pasos y seguir por las comarcas de la Cerdanya, Ripollés, Garrotxa y Baix Empordà para ir a dormir al hotel Finca Bell-Lloc de Palamós, incluido en la guía de Ruralka, más concretamente en Ruralka on Road, donde proponen rutas en moto y alojamientos ‘motortfriendly’ como el Can Boix de Peramola o el Hotel Puig Francó en Camprodón.

Fueron más de 1.200 kilómetros en poco más de tres días pero podían haber sido más porque el nivel de confort para el conductor y el acompañante de la Gold Wing hace que pasen los kilómetros sin darte cuenta. Esta es parte de la magia de viajar en primera cuyo pasaje tiene un precio de 38.750 euros en el caso de la versión Tour.

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