Repsol pierde 3.289 millones por la caída de la demanda y de los precios por el coronavirus

Es su segundo año en números rojos tras unas pérdidas de 3.816 millones en 2019

Repsol perdió 3.289 millones de euros en 2020 por el desplome de la demanda y de los precios del crudo y del gas por la covid-19, que le llevaron a ajustar el valor sus inventarios en -978 millones de euros y a revisar activos de producción con unos resultados específicos de -2.911 millones de euros. Es el segundo año de la compañía en números rojos, después de que el año pasado registrase un resultado neto de 3.816 millones de euros tras una corrección contable de 4.800 millones en su estrategia de ser más ‘verde’. El resultado neto ajustado, que mide específicamente el desempeño de los negocios, fue de 600 millones de euros.

El coronavirus generó un entorno de extrema dificultad para la compañía, a cuyos negocios afectó la reducción de la actividad económica y las restricciones a la movilidad, que incluyeron periodos de confinamiento en casi todo el mundo. La brusca caída de los precios de los hidrocarburos y el desplome de la demanda completaron este escenario. Esto provocó que la compañía pusiera en marcha el 25 de marzo un Plan de Resiliencia para reforzar la generación de caja y fortalecer el balance que supuso reducir en 1.000 millones de euros las inversiones previstas para el año 2020, así como reducir el gasto.

Con ello, la energética que preside Antoni Brufau logró una generación de caja libre de 1.979 millones de euros y una reducción de la deuda neta de 1.178 millones durante el ejercicio, hasta situarla en 3.042 millones. Mientras que la liquidez se situó en 9.195 millones de euros a 31 de diciembre, lo que cubre en 3,23 veces los vencimientos a corto plazo. “El éxito de las medidas implantadas, unido al inicio de la recuperación de la demanda y de los precios de los productos, se hizo más evidente en el cuarto trimestre del ejercicio, en el que el resultado neto ajustado se situó en 404 millones de euros, similar al del mismo periodo de 2019″, explica la compañía en un comunicado.

La compañía presentó en noviembre su plan estratégico 2021-2025 marca también como pilares de este negocio un enfoque hacia áreas geográficas clave y la reducción de emisiones de su portafolio con un fuerte impulso de las energías renovables y un marcado acento por el hidrógeno y los biocombustibles. La petrolera cuenta ya con 1,13 millones de clientes de Electricidad y Gas y casi 3.300 megavatios de capacidad total instalada de generación “baja en carbono”.

El Consejo de Administración de Repsol, en la reunión celebrada este miércoles, convocó Junta General de Accionistas de la compañía, que se celebrará, previsiblemente en segunda convocatoria, el 26 de marzo. Además, ha acordado un dividendo complementario de 0,30 euros brutos por acción con cargo al ejercicio 2020, cuyo pago tendrá lugar a partir del 7 de julio de 2021, y el reparto de otro dividendo, asimilable al tradicional pago a cuenta del ejercicio 2021, de 0,30 euros brutos por acción, cuya distribución se hará efectiva a lo largo del mes de enero de 2022.

El Consejo de Administración también ha acordado la puesta en marcha de un programa de recompra de acciones propias por un máximo de 40,4 millones de acciones, representativas del 2,58% del capital social, aproximadamente, con el único propósito de adquirir las acciones correspondientes al scrip dividend de enero de 2021, las cuales se amortizarán en caso de que se apruebe la reducción de capital propuesta a la próxima Junta de Accionistas.

Por otro lado, el Consejo ha acordado proponer la reelección como consejeros de Manuel Manrique, Mariano Marzo, Isabel Torremocha, Luis Suárez de Lezo y la ratificación del nombramiento por cooptación y reelección como consejero de Rene Dahan. Asimismo, ha pactado proponer el nombramiento como consejera de Aurora Catá, tras la finalización del mandato de Maite Ballester.

También »  Cómo afecta el cambio de hora a la conducción