BMW M135i, la prueba de un rebelde con clase

El nuevo BMW M135i xDrive estrena motor de 4 cilindros con 306 CV y tracción total.

Cuando la felicidad y la diversión llegan de la mano de la sorpresa saben doblemente mejor. Eso sucede con los compactos deportivos, también conocidos como hothach. Son, a primer golpe de vista, coches con más carácter y una imagen ligeramente radical pero lo que esconden es un mundo de sensaciones al volante.

Algunos conductores los prefieren obvios, que llamen la atención, otros apostamos por los lobos con piel de cordero como el BMW M135i xDrive. Este bávaro esconde 306 CV bajo el capó de su silueta elegante y sofisticada, sin grandes pistas sobre su garra interior. Nos ponemos al volante de un equilibrado GTI premium, con lo que ello comporta a nivel de confort, equipamiento y, como no, precio.

BMW M135i.

Este M135i xDrive no deja de ser un Serie 1 que cuenta con un diferencial autoblocante en el eje delantero y la suspensión M hace que se encuentre 10 milímetros más cerca del suelo. Estos son detalles que no percibimos a la vista, como sí lo hacemos con la parrilla de calandra específica o el paragolpes de nueva factura, con un labio inferior más marcado y dos entradas de aire a los laterales para refrigerar los frenos.

Las llantas de 18 pulgadas que monta la unidad probada son un extra de 1.124 euros y el color Storm Bay metalizado también cuesta 1.420 euros. El interior luce la tapicería Trigón combinado con Alcántara en los asientos deportivos que son, de lejos, los más adaptables del segmento gracias a la regulación eléctrica de las orejas laterales.

Interior funcional y deportivo.

Este BMW M135i xDrive tiene un precio de partida de 51.900 euros pero, si queremos contar con lo último en conectividad y equipamiento, debemos añadir el paquete Executive Plus de 2.442 euros. Con él llegan las dos pantallas, central y de instrumentación, de 10,15 pulgadas, además de la compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Pero, vayamos al grano: lo que realmente queremos es conducir este GTI.

Nuevo bloque

BMW era la única firma del segmento en apostar por un motor de seis cilindros, algo que afectaba también a su espacio interior. En esta tercera generación ha seguido el camino marcado y apuesta por un bloque cuatro cilindros colocado en posición transversal. Este propulsor entrega 306 CV y 450 Nm de par entre las 1.750 y 5.000 rpm, lo que nos concede una entrega bastante elástica, lineal y fácil de domar.

Un motor de armas tomar.

La suspensión M rinde a la perfección en tramos de montaña pero también en viajes por autovía, cuando activando el EcoPro podemos contener los consumos sobre los 7,3 l/100 km. Además, el cambio automático por convertidor de par responde a la perfección en función del modo de conducción escogido (Sport, Confort y EcoPro), sin llegar a cederte todo el control en el modo deportivo.

Deportivo y coherente

No estamos ante la antesala del M2 como tal, es un coche más tranquilo y noble pero también menos sorprendente. Su paso por curva es excelente a no ser que apures, momento en el que aparece un ligero subviraje que te hace encontrar el límite. La unidad probada cuesta 59.253 euros y, pese a ser cara, es más accesible que sus rivales, el Mercedes-AMG A35 4MATIC y el Audi S3 Sportback.

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