Probamos el nuevo Hyundai Kona, mejor en todos los sentidos

El nuevo Kona destaca, por encima de sus sutiles cambios estéticos, por un salto tecnológico y dinámico considerable respecto a su predecesor.

El Hyundai Kona es uno de los coches más importantes para la firma surcoreana en España. En lo que llevamos de año, solo del Tucson, renovado recientemente, se han vendido más unidades. El pequeño de los todocaminos de la marca asiática también se actualizó a principios de año, manteniendo gran parte del diseño que lo ha convertido en un superventas pero mejorando prestaciones y dinamismo e integrando más tecnología de conectividad y seguridad.

La conclusión es que la marca surcoreana ha hecho un buen trabajo. Con el Kona, Hyundai consigue un coche que aporta todo lo que busca el comprador actual, un coche cómodo, versátil, compacto y avanzado por un precio que evita dispararse incluso en sus versiones híbridas. En términos de diseño no ha cambiado gran cosa, pero sí es más largo, alcanzando una longitud de 4,2 metros y una batalla de 2,60 metros, bastante destacable para su longitud total, que anticipa un habitáculo que, aunque no es enorme sí cumple su cometido, el de alojar hasta cuatro personas cómodamente. Cabe un quinto pasajero, pero entonces  la banqueta trasera se queda corta.

Tampoco  el interior ha cambiado en demasía respecto a su predecesor, pero el conductor encontrará ahora un ecosistema digital formado por una pantalla central de 10,25 pulgadas y un panel de instrumentos del mismo tamaño. Las opciones de personalización son pocas, pero el sistema operativo funciona bien. Podría ser más intuitivo, pero la buena respuesta de la pantalla ofrece una mejor experiencia al conductor. En términos de calidad, abundan los plásticos, por algún lado hay que recortar, pero en ningún caso se tiene la sensación de estar ante un coche pobre en ese sentido. Ha cambiado poco, pero ha mejorado mucho. Su maletero, de 374 litros, es suficiente para compras y escapadas.

Cómodo y seguro

El nuevo Kona promete, sobre todo, dos cosas al conducirlo: comodidad y seguridad. La unidad probada, la híbrida convencional de 141 CV de potencia y etiqueta ‘ECO’ además incluye un consumo reducido a la ecuación. Hyundai declara 4,9 litros de media, cifra que se ajusta a la realidad, aunque en modo deportivo asciende a los seis en varias ocasiones. Es un coche de aceleración contundente, sobre todo de inicio, siendo más lineal conforme sube la velocidad y de recuperación correcta. El cambio automático de seis relaciones se comporta bien, aunque al recuperar, al reducir marcha, hace demasiado ruido, que no siempre se traduce en potencia.

Dispone de un arsenal de sistemas de seguridad y asistencia, algunos de los cuales, como el control de carril, es tan efectivo que a veces es demasiado intrusivo. La combinación de control de crucero adaptativo y control de carril es, simplemente, una delicia en autopista. En carreteras reviradas se nota más inestable, porque su suspensión es blanda para favorecer la comodidad, y puede aparecer el subviraje si se va demasiado rápido. Los frenos son muy progresivos y a veces pecan de falta de contundencia. El Kona es un coche para disfrutar de una marcha tranquila, suave, sin sobresaltos, algo para lo que se posiciona como uno de los mejores coches del mercado. La unidad probada parte desde los 27.640 euros.

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