EQ Power de Mercedes-Benz: una gama amplia y ambiciosa

- El protagonismo de la tecnología electrificada ya es total en la gama de Mercedes-Benz, con 22 variantes y 14 carrocerías que ya disponen de este tipo de propulsión

Josep Viaplana | Madrid

Mercedes-Benz ha puesto toda la carne en el asador para convertirse en una referencia también entre los vehículos eficientes y la oferta que ofrece es realmente muy interesante dentro del sector que más crece en el mercado. El fabricante alemán ya cuenta en su gama con 22 versiones híbridas enchufables, que combina con 14 carrocerías diferentes, con motores gasolina y diésel, siendo el único fabricante premium con híbridos diésel, pudiendo escoger también en tracción a dos o cuatro ruedas y abarcando casi todos los segmentos: desde el Clase A hasta el GLE.

Mercedes-Benz está invirtiendo muchos recursos en su gama EQ, cuya expansión ha empezado y se acelerará. En 2021 en la gama habrá más de 5 eléctricos y 20 híbridos enchufables, que se convertirán en un mínimo de 10 y 25 respectivamente en 2025 para llegar al 2030 con una gama ampliada de más de 20 vehículos eléctricos y, por el contrario, se reducirá el protagonismo de los híbridos, cuya presencia ya será inferior a 25 híbridos modelos.

Mercedes-Benz GLE híbrido enchufable

Los vehículos híbridos enchufables aúnan las ventajas de dos mundos. En ciudad circulan con propulsión exclusivamente eléctrica, y en recorridos largos se benefician de la mayor autonomía que permite el motor de combustión interna. Al mismo tiempo, mejoran la eficiencia total del vehículo, pues son capaces de recuperar energía al decelerar, y el motor de combustión interna puede operar siempre en el margen de revoluciones y de carga ideal, con lo que disminuye el consumo. Los atributos de los dos tipos de propulsión se complementan de forma ideal. Un motor eléctrico trabaja con máxima eficiencia a baja velocidad, mientras que un motor de combustión lo hace a altas velocidades y con cargas elevadas.

Una gama amplia

La gama está disponible en un abanico de precios bastante amplio, ya que la versión más económica, el A 250e, arranca en los 39.350 euros y, de hecho, hay hasta ocho versiones -según el fabricante- que podrían incluso acogerse a las ayudas del Plan Moves II. Cualquiera de ellos es verdaderamente divertido de conducir, dinámico y eficiente.

La gama compacta, con el Clase A, GLA, CLA y Clase B ofrece un tren de rodaje que combina con un motor gasolina de 160 CV y otro eléctrico de 75 kW (100 CV), para una potencia conjunta de 218 CV. Su autonomía eléctrica es bastante destacada, entre 56 y 69 kilómetros (WLTP) según la carrocería que escojamos gracias a la batería de 15,6 kWh.

El Clase C es el primero que permite elegir entre plug-in gasolina y diésel, tanto en la berlina como en el SUV GLC. Ambos comparten un motor eléctrico de 90 kW (120 CV) con uno térmico: el de gasóleo del C 300de con 143 CV y el de gasolina del C 300e con 155. La potencia conjunta en el Clase C plug-in es de 235 CV en gasolina y 225 CV en diésel. La autonomía del Clase C EQ Power (que tiene una batería de 13,5 kWh) están en todos los casos entre los 50 y los 60 kilómetros, mientras que en el GLC bajan, oscilando entre los 38 y los 45 (el mayor peso y la tracción 4Matic no juegan a su favor).

Interior del Mercedes-Benz Clase A EQ

El Clase E nos vuelve a dar la opción de elegir un plug-in diésel ya que las combinación de motor térmico, eléctrico y batería son las mismas que en el Clase C, pero en el GLE saltamos a un motor eléctrico más potente, de 100 kW en lugar de 90 (135 CV) y una batería con mucha más capacidad: 31,2 kWh.Esto permite ofrecer 320 CV en el GLE 350de y 333 en el GLE 350e y autonomías a la cabeza del segmento, ya que podríamos recorrer entre 82 y 100 kilómetros únicamente con electricidad, según la versión que escojamos.

Tuvimos la oportunidad de tener una toma de contacto con tres de sus variantes, el Clase A 250e, el Clase C 300e y el GLE 350e, lo justo para hacerte una idea clara de lo que ofrecen los híbridos enchufables de Mercedes.

Clase A 250e, el pequeño de la casa

El Clase A 250e es la puerta de entrada a la gama EQ Power de Mercedes-Benz, con un precio de entrada por debajo de los 40.000 euros. El A 250e tiene una buena aceleración en modo eléctrico y podemos llegar hasta los 140 km/h con el impulso de la pila.

El A 250e nos permite además, ‘jugar’ con los dos motores de otras cinco formas: con el modo ECO, el híbrido que busca la eficiencia máxima donde dispondremos del boost adicional del motor térmico en aceleraciones fuertes; el Battery Level, que mantiene la carga de la batería por si la necesitamos más adelante para circular por una zona de bajas emisiones; el Confort, que no es tan conservador como el ECO; el Sport, donde la gestión de los motores se centra más en las prestaciones (de hecho, el térmico siempre está activo) y el Individual.

C 300e: también en diésel

En el Clase C plug in la gestión de los motores funciona de modo distinto ya que la berlina media no cuenta con el sistema multimedia MBUX y, por ello, hay que seleccionar por un lado los programas del motor y por otro los dinámicos.

Podemos elegir entre Hybrid, E-Mode (eléctrico 100%), E-Save (para mantener la carga) o Charge (podemos recargar la batería en marcha, a costa de quemar más gasolina) por el lado motriz y, por otro, reglar los sistemas dinámicos (cambio, dirección, respuesta del gas) en función de los modos Eco, Confort, Sport o Individual.

GLE 350e: el más avanzado

El todocamino derivado de la Clase E es el modelo más avanzado de la gama EQ Power ya que es el que ofrece un motor eléctrico más potente, una batería más capaz y, con ello, una autonomía de referencia, capaz de superar incluso los 100 kilómetros por recarga.
El sistema híbrido del GLE 350 e 4MATIC funciona igual que el del Clase A y el del resto de modelos con sistema MBUX, es decir, se combinan los programas de motor y los dinámicos para facilitar la tarea al conductor.

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