Llevar los neumáticos desgastados puede costarte hasta 800 euros de multa

Con estos 4 consejos sabrás si tienes que cambiar los neumáticos de tu coche, de no hacerlo a tiempo pueden multarte hasta con 200 euros por cada rueda en mal estado

¿Sabes cuándo tienes que cambiar los neumáticos del coche? Con estos cuatro consejos sabrás exactamente cuándo hacerlo, ya que de lo contrario pueden multarte con hasta 800 euros. Además, una rueda en mal estado incrementa notablemente la posibilidad de sufrir un accidente, ya que se trata del único componente de nuestro vehículo que nos une con el asfalto.

Un neumático desgastado, aboyado o mal inflado pone en peligro nuestra seguridad, ya que disminuye el agarre, aumenta la distancia de frenado, y multiplica el riesgo de sufrir el temido aquaplaning. Además eleva el consumo de combustible, e incrementa por tanto las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La vida vida útil de un neumático comienza en el mismo momento de la instalación en el vehículo y esta se incrementará o disminuirá dependiendo de factores como: su diseño, los hábitos del conductor, el clima, las condiciones de la carretera y los cuidados que se dispensan al neumático. Por eso es imposible saber cuándo hay que cambiar exactamente las ruedas, por lo que lo que hay que revisarlo constantemente. Lo más recomendable es una vez al mes, o antes de emprender un largo viaje.

A continuación, te ofrecemos 4 consejos para saber si ya es hora de cambiar tus neumáticos.

Medir el dibujo del neumático

El correcto funcionamiento del neumático depende directamente de la profundidad de su banda de rodadura. Su función principal es evacuar el agua de debajo de la rueda para mejorar la tracción y evitar el aquaplaning. La profundidad mínima legal de la banda de rodadura para todos los neumáticos de turismos en Europa es de 1,6 mm. Si esta cifra es inferior, deben reemplazarse inmediatamente. Aún así, no es recomendable apurar tanto el desgaste y desde Coforauto Hankkok Masters recomiendan sustituir el neumático cuando la profundidad sea inferior a 3 milímetros.

Medición de la profundidad del neumático con un euro
Medición de la profundidad del neumático con un euro

Para comprobarlo, lo ideal es tener un profundímetro, si bien existe una manera más barata y sencilla de hacerlo: introducimos una moneda de 1 euro en el fondo de las ranuras, y si las estrellas grabadas en el borde de la moneda son visibles, es momento de cambiar los neumáticos. Circular con neumáticos es motivo de multa ya que ponemos en peligro nuestra seguridad y la del resto de conductores. La DGT considera esta infracción grave y la multa es de 200 euros por neumático.

Desgaste en la banda de rodadura

Otro síntoma claro de que ya es hora de cambiar los neumáticos sería observar un desgaste asimétrico (diferencias en neumáticos del mismo eje), ya sea en el centro o bien en los bordes de la banda de rodadura. Esto suele ser consecuencia de un problema mecánico, como un fallo de equilibrado, paralelismo, transmisión o suspensión. Pero también puede estar relacionado con una presión inadecuada. Por eso se recomienda revisar la presión al menos una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo.

Tras un pinchazo

Siempre que se sufra un pinchazo, ya sea leve o que nos deje enseguida sin aire, hay que acudir a nuestro taller para reparar o sustituir el neumático. También deberemos acudir a un profesional si hemos chocado fuertemente con un bache, bordillo u otro elemento en la calzada.

Pinchazo por un clavo
Pinchazo por un clavo

Tras estos impactos, los neumáticos pueden presentar alguna deformación evidente, como abultamientos, rozaduras, grietas o pliegues en las gomas, por lo que deben ser sustituidos de inmediato, ya que aumenta notablemente la probabilidad de sufrir un reventón.

Cuando vibra el volante

Las vibraciones en el volante están la mayoría de veces relacionadas con algún fallo en los neumáticos. Lo más frecuente es que se detecte a partir de los 90 km/h, agravándose el problema conforme se va aumentando la velocidad.

Vibración en el volante
Vibración en el volante

La causa más común es un defectuoso alineado de las ruedas, lo que provoca que estos no se apoyen correctamente y rueden de forma óptima. Este problema es visible fácilmente si hay un desgaste prematuro de los neumáticos en la banda de rodadura o directamente tenemos alguno sensiblemente deformado. La vibración también puede deberse a una presión incorrecta. Independientemente de la causa, debemos ir al taller si persisten estas vibraciones, ya que puede derivar en un problema mayor.

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