Honda NC750X, diversión a diario

La firma japonesa da alas a la NC750X con un motor muy revisado, nueva ergonomía, más electrónica y muchos más detalles

La Honda NC750X es una de las grandes novedades de la firma japonesa de este año y uno de los modelos más importantes de Honda a nivel comercial. Los datos no engañan. Desde 2015, la NC750X siempre ha estado en el top 3 de su categoría. Y en Europa dentro del top ten de motos de más de 125cc. En España concretamente, el 50% de las ventas es la versión DCT (Dual Clutch Transmission, transmisión de doble embrague) mientras que la versión A2 representan el 30% de sus ventas y el 70% para el carnet A. Echando la vista atrás, este popular modelo llegó en 2012 como NC700X, junto a la NC700S e Integra, modelos que nacieron en plena crisis y como concepto práctico y accesible. En 2014 subió a los 750 y en 2018 se introdujo el Control Seleccionable de Par (control de tracción) y la versión para carnet A2.

El motor bicilíndrico ha sido revisado a conciencia para cumplir con la normativa de emisiones Euro5 ganando casi 4 CV. La potencia máxima es ahora de 58,6 CV y un par motor de 69 Nm. Además, el dinamismo es más deportivo ya que la línea roja se sitúa en las 7.000 rpm, ganando casi 600 rpm respecto al modelo anterior. A pesar del incremento de potencia se mantiene el consumo a 28,3 kilómetros por litro, que representan unos 3,5 litros cada 100 kilómetros y brinda una autonomía cercana a los 400 kilómetros (396 kms). La versión DCT permite elegir entre diferentes modos de cambio como son manual y automático. Y en automático se puede optar entre tres modos S y otro D para adaptarse a cada situación. Ahora la NC750X manual dispone de un embrague antirrebote.

La NC750X también estrena chasis con la parte delantera rediseñada y se reduce el peso del bastidor en 1,8 kilos. La capacidad de carga del falso depósito (donde normalmente va el depósito de gasolina) gana un litro para ofrecer 18 litros (se puede guardar un caso integral) e incorporar una toma de corriente USB-C. El recorrido de la suspensión, firmada por Showa, se reduce para bajar el centro de gravedad y también la altura del asiento a 800mm. Detrás presenta un sistema de bieletas para una mayor progresividad de la suspensión. El peso se reduce 6 kilos quedando en 214 kilos y 224 kilos la versión DCT.

El diseño gana en agresividad con unas tapas laterales más estilizadas y también resulta más compacto. Y evidentemente el rediseño de la parte delantera juega un papel decisivo en la imagen que refleja. También estrena cuadro de instrumentos de LCD y ahora además incorpora información de la velocidad media, carga de batería, tiempo de viaje y duración del viaje.

Con la introducción del acelerador electrónico entran en escena los modos de conducción (Sport, Standar, Rain y User) ya conocidos en otros modelos Honda que actúan en la entrega de potencia, freno motor, control de tracción y DCT. También dispone de intermitentes autocancelables y estrena la luz de frenada de emergencia con la que los intermitentes traseros emiten unos destellos en caso de realizar una frenada brusca.

Ya está disponible en los concesionarios oficiales en color negro, blanco, rojo y azul. Como accesorios cuenta con maletas laterales, pantalla alta, caballete central, puños calefactables, defensas, y baúl, entre otros, agrupados también en tres diferentes packs, que resultan más económicos que si los mismos accesorios se compran por separado. Los precios son de 8.250 euros la versión manual y 9.150 euros la DCT, además de está disponible en versión A2.

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