Hyundai Kona, un viaje relámpago

En este reportaje os mostramos cómo es viajar desde Valencia hasta Madrid con un coche eléctrico, una experiencia sorprendente a bordo del Hyundai Kona EV que nos ha cambiado por completo el concepto de los BEV


Edgar Vivó / Javier Pinés

Al igual que las bicicletas no sólo son para el verano, los coches eléctricos no son sólo para la ciudad. Con una buena planificación y disfrutando del desplazamiento como parte de la aventura, se pueden recorrer largas distancias con un BEV prácticamente igual que lo harías con un modelo con motor de combustión.

Para demostrarlo, nos propusimos el reto de viajar de Valencia a Madrid con un coche 100% eléctrico, y para la ocasión escogimos el que creemos que es uno de los modelos más atractivos y representativos del emergente segmento BEV: el Hyundai Kona EV de 64 kWh.

¿Por qué este coche? Porque en esta versión ofrece una autonomía de hasta 484 km; porque con sus 204 CV tiene potencia suficiente como para afrontar el trayecto con garantías; porque gracias a su completo equipamiento brinda elevados niveles de confort, calidad de vida a bordo y seguridad; y porque tiene uno de los precios de adquisición más interesantes de este segmento –desde algo más de 31.000 euros–, lo que lo convierte en el ejemplo perfecto para futuros compradores.

Viaje a Madrid con el Hyundai Kona EV

Con las pilas a tope, y reflejando en el completo ordenador de a bordo una autonomía de 522 km gracias al 100% de batería disponible, emprendimos nuestro viaje desde Valencia hasta Madrid.
Con esta generosa autonomía no deberíamos si quiera parar a recargar energía, pero lo cierto es que el gasto eléctrico depende mucho de las circunstancias de utilización. Al contrario que los coches con motor de combustión, donde menos gasta un BEV es en ciudad, ya que constantemente se está frenando y eso ayuda a regenerar energía. En cambio, y de nuevo contrario a los gasolina o diésel, los eléctricos sufren mucho en carretera ya que están constantemente acelerando y no tienen apenas ocasión de recuperar fuerzas. Es por eso que ya sabíamos que en un trayecto principalmente por la Autopista A3, esta autonomía sería en realidad mucho más escasa.

Planificación del viaje con el Kona EV

Como decimos, una buena planificación es fundamental para afrontar un largo viaje con un coche eléctrico. Hay que ver dónde parar para poder recargar las baterías y qué tiempo vamos a emplear. Teniendo en cuenta las prestaciones del Kona EV 64 kWh, podríamos completar casi tres cuartos del recorrido sin necesidad de ‘repostar’, pero preferimos hacerlo mejor a mitad de trayecto para no sufrir la «ansiedad de la autonomía».

Primera y única parada

Antes de partir, calculamos llegar al Área 175 en la Atalaya del Cañavate, tras 185 kilómetros de distancia, con un 30% de la batería. Y aquí llegó la primera satisfacción de este viaje, ya que al detenernos en el punto de recarga, el ordenador de a bordo marcaba: un 48% de la batería, que nos otorgaba con una media de consumo de 18,8 kWh, una autonomía de 234 km, es decir, mucho más que de sobra para completar el recorrido total de 367 kilómetros hasta la sede de Hyundai España en Madrid. Pero temerosos de que la pendiente siempre ascendente hacia la meseta mermase esta autonomía, decidimos recargar las baterías, y así aprovechar además para ver cómo se realizaba esta maniobra.

Parada intermedia con el Hyundai Kona EV para recargar la batería
Parada intermedia con el Hyundai Kona EV para recargar la batería

Dejamos el Kona cargando en un puesto de 50 KW de potencia, y tras tomar un café volvimos al coche para comprobar que la recarga había sido incluso más rápida que nosotros. En 21 minutos había recuperado hasta el 69% de la batería con 17,5 kWh, lo que le otorgaba una autonomía de 327 kilómetros. Y todo ello por 5,30 euros, un precio realmente económico, pero aún así mucho más elevado que si lo hubiésemos recargado en casa.

Última etapa del viaje con el Hyundai Kona EV

Con 327 km de autonomía en principio deberíamos tener más que de sobra para llegar a destino, pero lo cierto es que en el primer tramo ya acumulábamos un desfase de 103 kilómetros entre la distancia recorrida y la autonomía reflejada en el ordenador de a bordo. Es decir que contábamos a priori con unos 100 km menos de autonomía real, sin tener en cuenta el esfuerzo final para superar el desnivel que encumbra a Madrid.

Camino a Madrid con el Hyundai Kona EV

Con algunas dudas, pero confiando plenamente en las prestaciones del Hyundai Kona EV, emprendimos la segunda etapa del viaje, en la que aprovechamos para disfrutar del gran confort que brinda este modelo. Su calidad de rodadura es excepcional, el confort a bordo más que destacable para un coche de estas características, la ergonomía lo suficientemente notable como para no sentir fatiga en ningún momento del largo trayecto, la tecnología de infoentretenimiento, ayuda a la conducción y conectividad, digna de modelos premium, y las ayudas a la conducción –destacando el sistema de control de crucero adaptativo– sencillamente impecables. En toda esta dotación sólo echamos en falta un apartado, y es que al meter la ruta en el navegador no te indica, según sus estimaciones, con qué autonomía y capacidad de batería llegarás a tu destino, algo que en este tipo de vehículos sería realmente útil.

El Hyundai Kona Ev durante el viaje
El Hyundai Kona Ev durante el viaje

Como era de esperar, en las prolongadas pendientes a las puertas de Madrid la autonomía se resintió mucho, pero en cuanto llegamos a las circunvalaciones de la ciudad, redujimos la velocidad y comenzamos a realizar constantes frenadas, con lo que la autonomía se estabilizó y paró de bajar.

Finalmente, y tras 367 km recorridos, llegamos a nuestro destino con un 19% de batería que correspondía a 64 km de autonomía. Es decir, que completamos este reto con energía de sobra y casi en el mismo tiempo que empleamos con un coche de combustión si contamos con la obligada parada cada 2 horas para el café. De este modo el Hyundai Kona EV demuestra que en un coche eléctrico también se puede viajar, si sabemos disfrutar del trayecto como parte de la aventura.

Llegada a la sede de Hyundai España en Madrid con el Kona EV

LA OPINIÓN

Edgar Vivó:

“He de admitir que todavía no había hecho un viaje por carretera con un coche cien por cien eléctrico, por lo que lo planeamos como si fuese la misión del Apolo XI: capacidad de la batería, consumo estimado, posibles puntos de recarga, paradas auxiliares por si fallaba el cargador… y todo para nada. Al final el viaje fue casi calcado a lo que hacemos casi cada semana para ir a Madrid con un coche convencional. Con la autonomía del Kona EV llegamos sobrados a la parada intermedia donde solemos tomar el café, y en menos tiempo del que normalmente empleamos, ya se había recargado lo suficiente la batería como para llegar a destino sin agobios. Eso sí yendo en todo momento a ritmos legales. Es decir, que si eres de los que les gusta conducir seguro y tomarte relajadamente un buen café, no tienes que renunciar a todo lo bueno que ofrece un BEV en el día a día si viajas esporádicamente”.

Javier Pinés:

“Sin duda alguna, los largos desplazamientos son uno de los «agujeros negros» que aún surgen a la hora de adquirir un coche eléctrico. Aunque con esta prueba acabamos de despejar esta incógnita. Viajar con un eléctrico es factible. Si bien el Hyundai Kona EV, en su versión de 64 kWh, es uno de los modelos con más autonomía del mercado, esta afirmación se puede extender a un cada vez más amplio listado de modelos equipados con motorizaciones 100% eléctricas. La clave es cambiar la mentalidad. Un enfoque en el que la planificación del trayecto a realizar es de gran importancia, aunque con la ayuda de las nuevas tecnologías es súmamente sencillo. No obstante, no hay que dejar nada al azar ya que, por desgracia, las infraestructuras de recarga con las que cuenta la red de carreteras española aún no alcanza el aprobado, y se hace necesario una red de servicio que garantice el suministro eléctrico”.

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