Proyecto Trinity, el futuro de Volkswagen

El proyecto Trinity es el pilar del futuro de Volkswagen, es el desarrollo de un vehículo eléctrico, conectado y autónomo que sentará las bases del futuro de la marca

El Grupo Volkswagen, y la marca Volkswagen, no teme al futuro. Es más, lo mira con descaro, buscando convertirse en una empresa de servicios de movilidad referente en la movilidad eléctrica y conectada. Para ello han invertido grandes cantidades de dinero, han creado la estrategia Accelerate, bajo la que la marca invertirá 16.000 millones de euros para 2025 para acelerar su electrificación y para el desarrollo de negocios basados en la digitalización, y han puesto en marcha el proyecto Trinity para la creación de un vehículo eléctrico, casi autónomo y de carga tan rápida como el repostaje.

El proyecto Trinity, en el momento de su conclusión, dará a luz un vehículo eléctrico, una sedán, que se producirá en la planta de Wolfsburgo desde el año 2026, un coche que, según confía la firma alemana en un comunicado, “marcará nuevas referencias en términos de autonomía, velocidad de carga y digitalización”. En términos de conducción autónoma, la automovilística que da nombre al grupo afirma que, en el momento de su lanzamiento, ofrecerá un nivel de autonomía 2 o superior, aunque estará preparado para, en el futuro, alcanzar el nivel 4.

El nivel 2 de autonomía permite que el vehículo controle por su cuenta la dirección y la frenada, pero solo bajo condiciones concretas. BMW, Mercedes-Benz y la misma Volkswagen, entre muchas otras enseñas, ya ofrecen sistemas que alcanzan este nivel. El nivel 4, por otro lado, se acerca a la automatización total, siendo capaz de alcanzar cualquier destino sin la intervención del conductor, aunque ofrece volante y pedales para su control manual o su intervención por seguridad. Por encima solo hay el nivel 5, que elimina el volante y los pedales y da plenos poderes al vehículo.

Nuevo concepto de producción y servicios bajo demanda

Sin detalles específicos en cuanto al alcance de su batería y el tiempo de carga, aunque el comunicado oficial cita que podrá “cargarse tan rápido como repostar”, Volkswagen incide en el nuevo proceso de producción y los nuevos servicios bajo demanda como un aspecto clave del proyecto Trinity.

En primer lugar, Ralf Brandstätter, consejero delegado de la marca Volkswagen, explica en el comunicado que, con el proyecto Trinity, “repensaremos por completo la forma en que fabricamos coches e introduciremos enfoques revolucionarios. La digitalización, la automatización y la construcción ligera juegan aquí un rol importante“. Sin dar demasiados detalles, la compañía concreta que los vehículos del futuro estarán muy estandarizados y se minimizarán las versiones disponibles. Esto permitirá dos cosas principalmente: reducir los costes de producción y simplificar el proceso y habilitar una de las grandes apuestas del proyecto, los servicios bajo demanda.

Los futuros coches de Volkswagen tendrán todo el equipamiento a bordo desde el principio, pero no estará habilitado. Será el conductor, de forma sencilla, el que podrá suscribirse a ciertas funciones, sin estar detalladas, pagando una cuota periódica a modo de suscripción. Aunque no se ha explicado cómo será el proceso, la naturaleza conectada del vehículo permitirá, ya sea a través del móvil o de su mismo sistema de infoentretenimiento, activar rápidamente las funciones deseadas y usarlas en el momento. “En el futuro la conducción individual del vehículo dejará de estar determinada por el hardware (los componentes físicos) en el momento de la compra. En vez de eso, los clientes serán capaces de añadir funciones sobre demanda y en cualquier momento”, cierra Brandstätter.

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